A 36 años del Golpe de Estado de 1976 convocamos 
a participar de la Marcha que se realizará de Congreso a Plaza de Mayo
La LSR iniciará su actividad en común con CORREPI, en la Plaza Lorea
LA CITA ES A LAS 14.30 en Av. de Mayo y Luis Sáenz Peña
Allí difundiremos, lo más ampliamente posible, los textos que siguen. Para seguir batallando contra la impunidad del pasado y del presente, y para propagandizar el punto de vista de la LSR: TE ESPERAMOS
1976 - 24 de MARZO - 2012
LA MISMA CLASE CAPITALISTA EXPLOTADORA QUE PREPARÓ EL GOLPE E INSTALÓ LA DICTADURA MILITAR, SIGUE EN EL PODER. 
LA MISMA IGLESIA QUE BENDIJO EL GENOCIDIO 
SIGUE FORMANDO PARTE DEL ESTADO.
AYER 3.000ASESINADOS POR LAS 3A 4 30.000 DESAPARECIDOS
HOY: Julio LÓPEZ y Luciano ARRUGA siguen desaparecidos.
Más de 600 mujeres están secuestradas por redes de trata de personas. 
Más de 3.000 jóvenes asesinados desde 1983 por “gatillo fácil” y torturas en comisarías.
AYER Y HOY: 
·  Se garantiza la impunidad para Cavallo, las grandes empresas y los banqueros que vaciaron el país.
·  Sigue la impunidad de los responsables de derrumbes edilicios, o masacres como Cromañón y el FFCC Sarmiento, o crímenes como el del trabajador del Subte D.
·  Vuelven los ajustes.
·  Se persigue, se encarcela, se procesa y se extradita a los trabajadores que luchan, se aplica el Proyecto X y la “ley antiterrorista”...
·  Se reclama por Malvinas, pero se sigue fiel a los dictados de EEUU, la UE y el FMI.
La lucha por los DDHH es una tarea PRESENTE
anticapitalista, antimperialista y por el socialismo


Declaración de la LSR para este 24 de marzo:
1976 - 24 de MARZO - 2012
La misma clase capitalista explotadora
que preparó el golpe
e instaló la dictadura militar
sigue en el poder

3.000 ASESINDOS POR LAS 3A 4 30.000 DESAPARECIDOS
“…Yo espero que en estos cuatro años de mi mandato… hayamos dado vuelta definitivamente esta página trágica de nuestra historia.” (Cristina Fernández, en la inauguración de las sesiones del Congreso, el 1 de marzo de 2011)

El deseo expresado por la Presidenta no se hará realidad, no sólo por el engorroso laberinto procesal de los juicios con los que se aspira a terminar de recomponer la imagen y la moral de las Fuerzas Armadas para fortalecer su papel en la represión interna. Las heridas abiertas por el genocidio siguen abiertas y sangrando, porque se originan en profundas raíces de índole política y social.
    Suele escucharse que la justicia  “llegó tarde” cuando algunos ancianos represores mueren sin ser procesados. Pero Amalia de Fortabat, emblema del empresariado nacional que orquestó el genocidio, también acaba de morir en paz y con honores, y recién unos días después de su muerte la Justicia ordenó investigar al directorio de la empresa Loma Negra, por su rol en la desaparición de los obreros de la fábrica. Lo mismo parece estar esperando “la Noble Ernestina Herrera”.
    Desde el Gobierno se ha puesto de moda hablar de “golpe cívico-militar” pretendiendo contentar a los críticos, explicando que ciertos individuos del empresariado también fueron “cómplices”. Pero de la misma manera que no fueron unos loquitos sueltos los militares que dieron el golpe, tampoco fueron sólo algunos civiles aislados los que apostaron al golpe: fue la gran burguesía en su conjunto.
    Lo que diferencia a las patronales, de los milicos es que ellas siguen teniendo el poder en sus manos y nunca se puso en discusión el carácter genocida de su dominio de clase. De aquí emana la impunidad del genocidio.
    El golpe y la dictadura fueron la respuesta de la clase explotadora que necesitaba transformar la economía del país, para lo cual debía aplastar a la clase obrera que no cesaba de luchar (rosariazo, cordobazos, tucumanazo, rodrigazo…) aun pese a la brutal represión desatada desde el retorno mismo de Perón, con la masacre de Ezeiza en junio de 1973, con la Triple A desde comienzos de 1974 y con los crímenes y las delaciones de la burocracia sindical.
    Ese carácter de clase del golpe y el genocidio queda desdibujado detrás de la confusa definición de “cívico-militar”, como si se tratara de individuos y no de clases sociales e instituciones del Estado, que jamás han sido puestas en el banquillo de los acusados.
    Mientras logre conservar el poder, la burguesía, como clase, sale indemne. Cuando la lucha popular lo impone, las fichas que pierden son las de abajo: sus funcionarios, sus gobiernos, y hasta la forma de los regímenes políticos: dictaduras o democracias.
    Hasta no llegar al hueso y terminar con este retrógrado sistema de explotación y todo su Estado –incluida su Justicia– no habrá manera de empezar a cerrar tamaña herida abierta que ya atraviesa a varias generaciones.

¿Quiénes dieron el golpe e instalaron la dictadura?
En agosto de 1975, las grandes cámaras patronales formaron Apege (Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias). La integraron la Bolsa de Comercio, la Sociedad Rural Argentina, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires (Carbap) y la Unión Industrial Argentina (UIA), el Consejo Empresario Argentino (CEA, presidido por Martínez de Hoz e integrado por Techint, Acindar, Macri, Fortabat, Garovaglio&Zorroaquín, Pescarmona, Bulgheroni, Clarín, La Nación, Arcor, Astra, Celulosa, Bunge y Born, Aluar, Soldati, Gotelli, Fate y Pérez Companc), las Cámaras de la Construcción, de Comercio, de los Bancos, de las Grandes Tiendas, de Supermercados, y sectores escindidos de la Confederación General Económica (CGE)... no faltaba nadie.
    El principal contacto con la Marina era el almirante Emilio Massera, que ya en junio de 1975 había organizado un agasajo que reunió, entre otros, a los ministros de Interior y de Defensa, al presidente de la Suprema Corte, al vicepresidente del Senado y al secretario general de la Presidencia de Isabel Martínez de Perón, la primera presidenta mujer del país, que terminó presa junto a un alto número de dirigentes políticos y sindicales civiles.
    También en agosto de 1975, Videla (jefe del Estado Mayor Conjunto) desplazó al “legalista” general Numa Laplane como comandante en Jefe del Ejército.
    El 18 diciembre de 1975 el brigadier Capellini encabezó un golpe en la Fuerza Aérea que, aunque fallido, dejó como resultado la asunción de Agosti, con lo cual las tres fuerzas quedaron en manos de oficiales golpistas. Y el 24 de diciembre, Videla lanzó un ultimátum donde conminó a la dirigencia política a restablecer el orden del país en un plazo de 90 días, o ellos tomarían las riendas del poder en sus manos.
    El 16 de febrero de 1976, Apege organizó un lock out patronal que se cumplió exitosamente en todo el país, dando la señal de “piedra libre” para el golpe militar, que se dio exactamente a los 90 días anunciados por Videla.
    Las Fuerzas Armadas, el “partido militar” –como solía llamárseles por su peso en la historia política argentina– asaltaron el gobierno civil por expreso pedido del conjunto de la gran burguesía y del imperialismo yanqui, dado que los partidos políticos civiles –el PJ y la UCR– se habían demostrado incapaces de derrotar a la clase obrera (objetivo en el que siguieron colaborando, aportando a la dictadura cerca de 200 y más de 300 intendentes, respectivamente). Y fueron los mayores exponentes de Apege quienes tomaron en forma directa la conducción de los principales ministerios (Martínez de Hoz, Aguado, Alemann y una larga lista).
    Aun en el caso de que hoy se juzgase y condenase a algún dueño o directivo de una gran empresa nacional o extranjera –que siga vivo–, los intereses y las transformaciones antiobreras y antipopulares por los que se dio el golpe, siguen intactos.
    Así lo demuestran, entre muchas otras cosas, la entrega de 900.000 hectáreas de tierras a Benetton en desmedro de los mapuches y otras comunidades –que son brutalmente reprimidas, al igual que los pueblos que se oponen a los contratos para la megaminería depredadora–, el “Proyecto X” de espionaje a los activistas, la “ley antiterrorista” con sus sucesivas modificaciones desde el 2007 hasta hoy, y la reaccionaria conciliación obligatoria que se impone a todos los conflictos laborales a partir de 1976…

Genocidio, impunidad e inseguridad
Los militares cayeron, pero el camino iniciado para adecuar a la Argentina a las necesidades del capitalismo internacional, quedó abierto y se profundizó en los años posteriores, en particular en la década de los 90. Y fue continuado durante el gobierno de la Alianza (UCR-Frepaso) hasta diciembre del 2001, que dejó un saldo de 38 muertos, extendió las concesiones para la explotación de gas y petróleo en Loma La Lata hasta el 2027 y facilitó la fuga de 10.000 millones de dólares una semana antes del “corralito”.
    Todos esos crímenes –económicos y sociales– quedaron al amparo del gobierno de los Kirchner: los bancos que consumaron la estafa fueron subsidiados; Cavallo no está acusado de nada, pese al vaciamiento que realizó durante la dictadura y que reiteró en el 2001; De la Rúa está sobreseído de todas las causas; ni Menem ni Duhalde están presos pese a ser, entre muchas otras cosas, los artífices de la explosión de Río Tercero y de la masacre de Avellaneda; y las concesiones que De la Rúa extendió por decreto hasta el 2027, fueron prorrogadas hasta el 2047 por Néstor Kirchner… Y pese a que se reclama por Malvinas y se proclama que “la Argentina no participará en ninguna guerra”, siguen las tropas argentinas en Haití y se sigue siendo fiel a los dictados de EEUU, la UE y el FMI, más allá de los obvios roces derivados de la crisis económica internacional.
    Es decir, pese al descomunal crecimiento económico de los últimos años y a cierta recuperación salarial –hoy amenazada por la inflación y los aumentos de tarifas–, la sociedad actual es el resultado de todo un proceso de descomposición, que se abonó con sangre, pérdida de conquistas y desocupación.
    A diferencia de “los años de plomo”, hoy se combate la potencial rebeldía juvenil por otros medios. Por un lado, se golpeó a la población empujándola masivamente a la marginalidad mediante la desocupación; y luego se inventó el paco (no es una droga tradicional, sino un veneno artificial) como arma letal para los pobladores marginados en los barrios periféricos, con lo cual se está invisibilizando un verdadero exterminio de jóvenes pobres, de magnitudes que no están contempladas en ninguna estadística. Por otro lado, los informes anuales de Correpi dan cuenta de que más de 3.000 jóvenes han sido asesinados por el “gatillo fácil” o por torturas seguidas de muerte entre 1983 y 2011 (uno cada 28 horas). Y más de 600 mujeres están desaparecidas a manos de redes de trata de personas (como mano de obra esclava, para el negocio de la prostitución o la industria textil).
    Todo esto conforma un cuadro de verdadera inseguridad para la abrumadora mayoría de la población trabajadora y de los barrios pobres. Para no extendernos en una larga enumeración que incluye hechos como el de Cromañón, el último dramático ejemplo, es el de la masacre de Once, donde 700 personas resultaron heridas y 51 murieron por el simple “delito” de haber tomado el tren para ir a trabajar.
    Si lográramos juzgar y condenar a todos y cada uno de los responsables de todos los asesinatos cometidos por el aparato de Estado y las patronales, aunque se amnistiara a todos los presos por delitos menores que hoy pueblan las cárceles, ni así alcanzarían los 26.000 lugares que quedarían vacantes. Entonces sí tendrían que construir más cárceles, como proponen tantos funcionarios… claro que jamás lo harían, ya que serían para encerrarse a sí mismos.

“No están, ni muertos ni vivos. Están desaparecidos”
Esta macabra frase de Videla encierra el otro nudo de la cuestión. La desaparición de personas, jugó un papel de primer orden para la conciencia. A contramano de la “lógica” de toda lucha de clases, la figura del desaparecido negó al luchador vivo, pero también al muerto, y con ello se anticipó y se previno de la posible reacción democrática de la población, y también de la “reivindicación de los mártires”, aquellos que suelen servir como causa de la reorganización, el espíritu y el temple de lucha. Pero nadie puede descansar tranquilo si se le niega el derecho a conocer el destino de sus seres queridos. Y la figura del desaparecido se lo niega.
    El Estado deberá dar cuenta de ello a decenas de miles de personas que desfilan cada 24 de marzo, para lo cual deberá tocar intereses mucho más importantes que el de algunos cientos de militares condenados y algún que otro civil. La Iglesia Católica –milenaria experta en bendecir genocidios, y guardiana celosa de los archivos del proceso militar– es uno de los principales factores de poder que nunca se tocan en la Argentina.
    La existencia de los desaparecidos genera, a la vez, un problema de identidad en el conjunto de la sociedad. No se limita sólo a los más de 400 nietos apropiados que todavía no se han hallado. Pasados más de 30 años, es de suponer que éstos, a su vez, también han sido padres. De esta manera, la cuestión de la identidad se seguirá extendiendo a las generaciones futuras, por lo cual es un problema social sin salida hasta tanto no se logre saber toda la verdad. Lamentablemente, hasta hoy, tampoco los juicios han servido para aportar ni un solo dato que esclarezca el paradero de algún desaparecido.

¿Por qué peleamos?
El periodista Mariano Grondona, ante el desplante de un integrante de HIJOS que se negó a darle la mano tras una entrevista hace más de diez años, reflexionó al cierre de su programa que los militares no contaron con que “los muertos o desaparecidos han dejado sus semillas, las que hoy sudaban odio y venganza”.
    Por el contrario, todo el accionar de los familiares de desaparecidos y de quienes venimos luchando desde hace 36 años –y quienes sin dudas lo seguirán haciendo–, indica que no nos ha movido ni nos mueve ni nos moverá un afán de venganza personal.
    Nos moviliza la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, pilares imprescindibles para construir una sociedad libre, fraterna y solidaria.
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS
 4 Aparición de Julio López y Luciano Arruga 3
4 Basta de persecución política, judicial y extrajudicial a los militantes sindicales y políticos 4 Basta de represión, tortura    y muerte en los barrios populares, comisarías y penales.
4 No a la Ley Antiterrorista 4 No al Proyecto X
4 No a los negocios depredadores del medio ambiente
4 No a los ajustes tarifarios
4 Desmantelamiento de las redes de trata de personas y del narcotráfico, que crecen al amparo de la mafia policial-judicial
Basta de impunidad del Estado genocida de los explotadores, sus gobiernos y los burócratas a su servicio
Que se vayan todos, que no quede ni uno solo. Para que se vayan: hay que echarlos
Año tras año y día tras día: CONCIENCIA, ORGANIZACIÓN Y LUCHA
La vigencia de los Derechos Humanos en América Latina es una pelea PRESENTE anticapitalista, antimperialista y por el socialismo

8 de MARZO: 
Día Internacional de la Mujer Trabajadora
Marcha de Plaza de Mayo a Congreso
Cita de la LSR: 18 horas en Av. de Mayo y Sgo. del Estero
 En 1910 la revolucionaria Clara Zetkin propuso la instauración de este día, en reivindicación de las 128 obreras de la fábrica Cotton que murieron incendiadas por sus patrones cuando ocupaban la fábrica en reclamo de la jornada de ocho horas. Desde entonces, en esta fecha celebramos a las mujeres trabajadoras, que luchan contra la explotación y la opresión del sistema patriarcal-capitalista.
No se trata de la reivindicación de los derechos de las mujeres “en abstracto”, como si éstos estuvieran desvinculados de las clases sociales que los violan sistemáticamente y consideran a las mujeres como seres inferiores, pasibles de todo maltrato.
No se trata de “festejar” que un día nos regalen flores, para seguir los otros 364 con desigualdad salarial, con 300 femicidios al año, violencia física y psicológica en los hogares, acosos en las empresas, violaciones impunes, esclavitud sexual e impedimento de decidir libremente sobre nuestros cuerpos, según los dictados del Vaticano que, para vergüenza de la Argentina, forma parte integral del Estado. En el país, más de 600 mujeres y niñas han sido secuestradas por redes de trata. El reciente juicio por el caso Marita Verón puso nuevamente al descubierto la mafia policial-judicial que regentea el negocio de la trata de mujeres. Son las “desaparecidas de la democracia”.
Por todo esto, no reivindicamos a mujeres explotadoras ni a las que luchan por sostener el sistema de explotación capitalista mundial, su militarismo, su guerrerismo, su cercenamiento cada vez mayor de las libertades democráticas. Nada nos iguala, como mujeres, con las Ernestina de Noble, Michel Obama, Cristina Fernández, Angela Merkel, Margaret Thatcher, la reina de Inglaterra, Christine Lagarde, la princesa Máxima de Holanda...
El sistema que ellas defienden es el que en la Argentina condena a muerte a cientos de mujeres al año por abortos clandestinos o violencia doméstica; asesina a un pibe pobre cada 28 horas a manos de la represión policial e institucional; provoca masacres obreras como la de Once. Es el mismo sistema que tiene en prisión desde hace nueve años a Romina Tejerina. El mismo sistema que desapareció a Julio López. Y el mismo gobierno que nada hizo para investigar el caso, pero sí impuso la Ley Antiterrorista para criminalizar la protesta social.
Demos pelea para que este día sea otro paso en la acumulación de fuerzas por el destierro del sistema capitalista-patriarcal del poder, instaurando un poder opuesto: el de los explotados y oprimidos, para abrir camino a una sociedad en transición al socialismo, para empezar a acabar con la opresión de la mujer que, seguramente, comprometerá a varias generaciones por venir.
DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO
Libertad a Romina Tejerina
Separación de la Iglesia y el Estado
Revolución Socialista o más Barbarie Capitalista

OTRA MASACRE CAPITALISTA
La tragedia de Once, los pueblos envenenados
por la megaminería depredadora,
la matanza de los Qom...
Los BUITRES PRIVADOS, 
sus GOBIERNOS y el ESTADO
son ENTERRADORES DE TRABAJADORES.
Solo sirven para llenarse de plata y reprimir al pueblo
QUE SE VAYAN TODOS 
QUE NO QUEDE NI UNO SOLO
Para que se vayan: HAY QUE ECHARLOS
Construyamos poder popular, asambleario,
en todos los rincones del país, 
HASTA BARRERLOS DEL PODER
LA TRAGEDIA DE ONCE
ES OTRO CRIMEN CAPITALISTA
Las grandes empresas y sus gobiernos
GARANTIZAN
LA SOCIEDAD DEL LUTO PERMANENTE
CONTRA LA MEGAMINERÍA DEPREDADORA, LA LEY ANTITERRORISTA Y LOS CRÍMENES DE TBA

Buenos Aires, 23 de febrero de 2012
Desde la Liga Socialista Revolucionaria adherimos a la Jornada Nacional de Lucha Contra la Megaminería y por la Derogación de la Ley Antiterrorista.
Entendemos que es imprescindible enfrentar con organización y lucha a los saqueadores capitalistas nacionales y extranjeros, privados y estatales. Es evidente que sólo buscan la ganancia inmediata, para seguir engordando sus bolsillos.
Nada les importa provocar enfermedades y muertes en la población, ni destruir el medioambiente, poniendo en riesgo la existencia misma del planeta y, por lo tanto, la de la humanidad toda. La magnitud de sus crímenes silenciosos (y silenciados) son verdaderos crímenes de lesa humanidad. Pero el Estado, que ellos mismos controlan (aquí, y en el mundo), no sólo no tipifica esos crímenes sino que, cuando los juzga, los deja impunes.
El Cromañón ferroviario de la estación de Once, tiene exactamente los mismos criminales: los buitres multinacionales que se llenan de plata al amparo de la impunidad que le otorgan todos los organismos del Estado y los sucesivos gobiernos.
Una y mil veces en la historia, y también hoy, los pueblos resisten y dan pelea para defenderse, como en Andalgalá, Famatina, Tinogasta, etcétera. Contra esa y otras resistencias, los Kirchner sancionaron la Ley Antiterrorista en 2003, que fue actualizada en el 2005, el 2007, el 2009 y pegó un salto represivo duplicando las penas previstas en el Código Penal, en diciembre de 2011.
Al tiempo que enfrentamos todos y cada uno de los ataques del gran capital, y nos defendemos de la represión nacional y provincial, estatal y paraestatal, es necesario ir construyendo poder popular, asambleario, en todos los rincones del país, hasta acabar con la madre de todos los males: el sistema capitalista depredador en decadencia, sus grandes empresas, sus funcionarios, sus gobiernos de turno, su Estado represivo.
¡NO A LA MINERÍA DEPREDADORA!
LA TRAGEDIA DE ONCE ES OTRO CRIMEN CAPITALISTA
Si se puede prevenir, NO ES UN ACCIDENTE
Abajo la Ley Antiterrorista
Libertad y desprocesamiento de los luchadores populares
Revolución Socialista o más Barbarie Capitalista

Todo SUBE

La sensación de ser tratados como ganado para poder comprar una tarjeta SUBE puede ser indignante, según la predisposición al manoseo que tenga cada persona. Lo que no cambia es lo concreto de la medida del gobierno y las empresas: por un lado, es un negocio redondo que obliga al consumidor a pagar por adelantado un servicio, o sea, es como un préstamo a futuro, y sin intereses, que va de nuestro bolsillo hacia la banca estatal, quien ahora administrará directamente esos fondos; por otro lado, le permitirá avanzar en una mayor injerencia en la vida privada, ya que manejará con mayor precisión qué viajes, qué horarios, qué trayectos cotidianos, qué tipo de transporte y qué ingresos tiene cada uno de los millones de usuarios.
El chantaje de que el plástico será más barato (por eso ¡cómprelo ya!) tampoco cambia que el aumento del transporte público es un hecho, así sea gradual y sea cual fuere el material que se use para viajar.
Porque la medida se encuadra en los trazos gruesos de la reorientación política y económica. Y la eliminación de los millonarios subsidios que los gobiernos de los Kirchner otorgaron a los monopolios de la energía, del transporte, las comunicaciones, etc., tendrá impacto directo en nuestros bolsillos. La presidenta dijo el miércoles que el gobierno no aumentará ninguna tarifa, pero que sí lo hizo Macri con los subtes. Esta verdad a medias encierra un mensaje muy claro: “Yo quito los subsidios… pero el que aumenta los precios y paga el costo político es el otro”. El discurso está armadito y en marcha para defenderse de las futuras –y necesarias como el oxígeno– respuestas de masas para resistir el golpe al bolsillo. En este sistema, los capitalistas, nunca pierden, siempre toman, y en épocas de crisis como la actual la menor ganancia se la sacan al trabajador, nunca la ponen ellos. El crecimiento del PBI vuelve a ser noticia. Sin embargo hay que preguntarse por qué, entonces, las provincias, de un día para el otro, declaran emergencia económica y despiden a miles de empleados y el gobierno nacional anuncia “sintonía fina” para las negociaciones salariales que, propone Cristina Fernández, deben deducirse “de acuerdo con las rentabilidades de cada sector” (¡!). De un plumazo se olvidó del costo de la canasta familiar y lo reemplazó por los números de balance que muestren los empresarios.

POBRES CONTRA POBRES, OTRA VEZ. El punto es que quien va a cubrir con su cuerpo la quita de los subsidios a las empresas es el pueblo trabajador, al que se lo “invita” a renunciar a ser subsidiado en pos de ayudar “a los que más lo necesiten”. Si todavía estás en blanco y tu recibo de sueldo marca más de 3 o 4 mil pesos, sos un privilegiado… y un egoísta. Pero ¿cuál sería el parámetro que indica quién debe y quién no ser subsidiado? ¿será el ingreso general en un hogar, la cantidad de bocas que alimentar, si tiene casa propia o alquila, si tiene auto, moto o bicicleta? ¿si se va de vacaciones? Y si lo hace ¿es lo mismo hacerlo en avión, en auto, en colectivo o en tren, y a qué sitios? La “sintonía fina” no es mayor equidad igualando hacia arriba los salarios sino extraerles más jugo y preservar los bolsillos capitalistas frente a la crisis económica mundial. Aplicado este golpe –que tal vez se haga en varios pasos durante el año– después quizás se verá el modo de seleccionar, sin apuros, el revoleo de migajas a los más pobres (dicho sea de paso, en 9 años de crecimiento histórico sostenido, ni por casualidad, se les pudo conseguir un laburo estable, como merece cualquier ser humano y se los mantiene a raya con un plan trabajar miserable que les dio Duhalde hace 10 años).
Para llevar a cabo esta política, como sucedió en toda la historia de los ajustes, se ponen a funcionar las campañas para enfrentar a pobres contra pobres (trabajo en blanco vs. trabajo en negro; ocupado vs. desocupado; sueldos miserables vs. sueldos no tan miserables). Divide y reinarás, no falla. No hay que olvidarse las feroces campañas de la década del `90 que ganaron a la opinión pública y luego a la mayoría de los trabajadores para la política de las privatizaciones. Fueron los propios laburantes los que terminaron defendiendo, por acción u omisión, sus propios despidos, recorte de beneficios laborales y conquistas sociales históricas en pos de combatir la corrupción del estado y para una prometida modernización del país… que fue saqueo.
Resistir la nueva ofensiva patronal y gubernamental contra los salarios y el costo de vida en cada lugar de trabajo, en cada barrio; protestar contra el manoseo y la utilización política, el maltrato y la represión a los que empiezan a luchar en sus lugares de trabajo, ambientales, barriales y de estudio; organizarse en asambleas y con democracia directa. Esas deberían ser las pautas iniciales para la reorganización de una nueva lucha popular que, encontrando posibles aliados eventuales como podrán ser, o no, los enriquecidos aparatos sindicales, busque ser independiente de ellos, en el camino de disputarle el verdadero poder a los asaltantes capitalistas y sus gobiernos.
(3 de febrero de 2012)

A TRES AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE LUCIANO ARRUGA:
ORGANIZACIÓN Y LUCHA
Contra la impunidad del Estado capitalista genocida
de los explotadores, sus gobiernos de turno 
y las burocracias a su servicio
¿Dónde está Luciano Arruga? ¿Dónde está Julio López?
Desprocesamiento de Roberto Martino
Libertad a todos los presos políticos
Basta de persecución judicial y extrajudicial 
a los luchadores populares

DOMINGO 15 de Enero
Movilización de los Indignados
a nivel mundial: ¡Ocupa las calles!
ACTIVIDAD: Pque.Centenario (mástil) 17 horas
* Contra el tarifazo en el subte
 * Contra el saqueo a los salarios
Construyamos poder popular para 
echar a los explotadores capitalistas

A DOS AÑOS DEL TERREMOTO
Haití: el pueblo que se sigue desangrando 
para saciar la sed de ganancia de los capitalistas
Por PEDRO M., 12 de enero de 2012

A dos años del espectacular terremoto en Haití, los capitalistas de todo el mundo hunden más sus garras sobre la carne de un pueblo triplemente sometido: por su condición de clase, su color de piel y su rebeldía histórica.
El 12 de enero de 2010, el peor terremoto de la historia de Haití en dos siglos se ensañó con ese país y sepultó bajo toneladas de escombros 316 mil vidas humanas. Otros 300 mil quedaron heridos y, entre todos, más de dos millones de personas se quedaron sin hogar.
Al día de hoy, la sangre de los cuerpos mancha todavía las calles de su capital, Puerto Príncipe, y de los 4,7 millones de haitianos casi 1 millón sobreviven hacinados bajo tiendas de lona, entre pestes del siglo XIX como el cólera y en la mira de los fusiles de la Minustah, la fuerza de ocupación de Naciones Unidas compuesta por soldados argentinos y brasileros, entre otros ejércitos sudamericanos.
Que Haití era una nación de extrema pobreza nunca hubo nadie que lo pusiera en duda. Solo que, con la llegada del terremoto, el flagelo se multiplicó a niveles todavía más inhumanos. Unicef declara que sólo uno de cada cinco haitianos, antes del terremoto, tenía acceso a instalaciones sanitarias, o que es irrisorio el número de niños que accedían a la educación en general; los que tienen entre 5 y 14 años de edad, además, casi todos trabajan. La nación haitiana tiene índices de miseria estructural superiores a los más pobres de los países africanos, y es inevitable percibir en ellos la expresión acabada de lo que denominamos barbarie capitalista. Pero valga una aclaración. Ni un horrible terremoto ni “el castigo de los dioses” son la causa de la tragedia haitiana: es la acción del capitalismo en la historia y la venganza de su clase en el poder.
Porque la población esclava de Haití, en el año 1794, fue la primera en sublevarse contra la esclavitud, liderando la independencia anticolonial (en 1804 fue declarada la suya) en todo el territorio de los virreinatos. A partir de allí y en los dos siglos que le siguieron, la historia de Haití es la de la rebelión permanente de su gente contra las políticas de sus gobiernos, dictadores y burgueses serviles del imperialismo yanqui. Gracias a ello es que se ha ganado el más enconado odio de clase y deseo de humillación por parte del imperialismo mundial. ¡Qué ironía de la historia! ¡Qué paradoja, que el primer pueblo en abolir la esclavitud, sea, doscientos años después, el más pobre y sometido a la bota imperialista y sea utilizado nuevamente como mano de obra semiesclava de las multinacionales!
Por eso, el “máximo representante para la reconstrucción de Haití”, Bill Clinton, a dos años de la tragedia, hará una visita de paseo por una de las fábricas de ropa y calzados de la marca norteamericana Timerland, en el norte de Haití, para demostrar “la importancia de la inversión extranjera y la creación de empleo”
Sin tapujos, esto muestra que las sanguijuelas capitalistas del mundo siguen chupando la sangre del pueblo negro que un día los echó a patadas. Siguen chupando de esa misma sangre que, un buen día, aquellos comenzaron a exportar para poder sobrevivir durante largos años, hasta que el SIDA, otra gran peste asesina (tal vez inventada)de la década del 80, interrumpió su venta provocando emigraciones masivas hacia Estados Unidos. Es la sangre que derramaron miles y miles de niños y ancianos durante el terremoto y que siguió derramándose a balazo limpio gracias a la acción “solidaria” de la soldadesca de la MINUSTAH cuando las masas reclamaban amontonadas un pedazo de comida.
Porque los verdugos imperialistas no descansan en su sed de castigar y someter a los haitianos, el pueblo que, a pura sangre, los humilló doscientos años atrás. Hoy, bajo la forma de “ONG y compañías inversoras para la reconstrucción de Haití”, los capitalistas del mundo, desde Clinton hasta el Papa, van como las hormigas al dulce de leche para regocijarse con la sangre esclava que todavía fluye y deja jugosas ganancias.
Porque del gran negocio que significó para las multinacionales y las ONG el terremoto en Haití, poco y nada llegó a la gente. Para poner un ejemplo vergonzoso, casi 8.000 millones de dólares significaron las pérdidas económicas. Quiere decir que, sólo con ese dinero (un verdadero vuelto en el mundo de las finanzas) se hubiera puesto a funcionar nuevamente el país, y con algo más, reconstruir e instalar una infraestructura básica elemental. Pero “las colectas humanitarias” no eran tales, o muchas se quedaron en el bolsillo de alguien y solo importó el negocio que asomó tras la tragedia y la chance para doblegar, ahora más ventajosamente, la explotación de su mano de obra y el disciplinamiento social.
Como en todo país ocupado, también para Haití ahora resulta ser que, el principal desafío, es la formación de su propio ejército como columna vertebral para reconstruir un estado capaz de garantizar, por las suyas, el continuo saqueo y la dominación del pueblo. El plan, por supuesto, no incluye derribar el muro que levanta la vecina República Dominicana para frenar el desplazamiento de las masas pobres hacia su país. El plan tampoco incluye investigar la llegada de enfermedades a través de los soldados de la MINUSTAH, porque esas pestes se la agarran los pobres, y “entre tanta desgracia” ¿qué le hace una mancha más al tigre? Después de todo, fue para que reciban la “ayuda humanitaria” de la MINUSTAH, el brazo armado del Consejo de Seguridad de la ONU para Haití.
¡Fuera la tropas argentinas de Haití!
Para que América Latina y el mundo vivan, 
el capitalismo y el imperialismo deben morir
Revolución socialista internacional o más barbarie capitalista.
A 10 años de la rebelión popular 
del 19-20 de diciembre de 2001:
Marcha de Congreso a Plaza de Mayo

Para el Estado y el gobierno de las patronales, 
los trabajadores somos terroristas

Nos encontramos a las 18 horas en Sgo. del Estero y Av. de Mayo
y el miércoles 21, a las 11, frente a los Tribunales
de Lomas de Zamora
por la LIBERTAD de CARLOS OLIVERA


Hoy, a 10 años de aquellas jornadas, el mundo entero está inmerso en la misma crisis que asoló a los trabajadores de la Argentina, pero a escala planetaria.
Como siempre, los poderosos tratan de confiscar nuestra memoria, poniendo en primer plano los padecimientos económicos y la "violencia" de aquellos días, como si no se supiera quién la desató; como si no se supiera que esa violencia fue ejercida desde un solo lado. También tratan de que olvidemos que la fuerza de la movilización popular obligó a la salida prematura de un gobierno que, después de articular el más grande desfalco económico al bolsillo popular, sólo tuvo como respuesta la imposición del "estado de sitio".
Esa lucha dejó un saldo de más de 30 asesinados y los responsables de esos crímenes siguen impunes: De la Rúa está libre, como también está libre Cavallo pese a la defraudación cometida contra todo el pueblo trabajador, al igual que está libre Menem, que había iniciado el camino que De la Rúa continuó, y como también está libre Duhalde que intentó sofocar el descontento popular con la masacre de Avellaneda...
Grandes franjas de la población se unían en el clamor de "Que se vayan todos", expresando su convicción de que todas las instituciones del Estado y sus representantes (políticos, sindicales, uniformados, eclesiásticos...) eran los artífices de todos sus padecimientos.
Pasaron diez años, y hoy el mundo entero transita la misma debacle económica, porque tanto ayer como hoy, esos padecimientos no son el fruto de un "modelo" sino de todo el sistema de explotación capitalista. 
En la Argentina, pese a que el Gobierno afirma que aquí no llega la crisis por la "genialidad" de sus medidas económicas, se prepara para dar el mayor golpe al bolsillo de los trabajadores. Y, como es lógico, para hacerlo ha montado un andamiaje represivo feroz. Ese es el gran logro que los Kirchner le han aportado a la burguesía en estos diez años: han sido los gobiernos que lograron instrumentar el más serio avance en la recomposición de las instituciones del Estado que habían colapsado en el 2001, para que un eventual (más que seguro) nuevo estallido popular no los encuentre desprevenidos. En función de ello, en 2007 votaron la llamada ley "antiterrorista" destinada a castigar la protesta obrera y popular y que acaban de profundizar, y desdoblaron el Ministerio de Defensa con la creación del de Seguridad, para darle lugar a la Gendarmería y la Prefectura en las tareas de "seguridad interior"... es decir, en las tareas de represión interna. Todos sabemos de qué se trata todo esto, con su presencia en toda la zona sur de Buenos Aires, y con el papel que han jugado en todos estos años en todas las protestas obreras, desde Corrientes hasta Santa Cruz.
Los delegados obreros y otros luchadores populares vienen siendo procesados bajo los términos de la ley antiterrorista. Y la Presidenta se da el lujo de burlarse de las denuncias de enfermedades laborales y de equiparar las huelgas, con "chantajes extorsivos"... En realidad es muy lógico que diga todo esto, dado que un 54% de los votos la han avalado para hacerlo: en primer lugar el 14 de agosto y, luego, el 23 de octubre. 
Nadie puede llamarse a engaño, ni mucho menos mostrarse sorprendido, o hablar de un más supuesto que real "doble discurso" del Gobierno. Este gobierno, con los ocho años precedentes, ha tenido el mérito de hablar muy claro: expresó que había que realizar los juicios a los genocidas, porque era necesario "dar vuelta la página" de ese capítulo de la historia argentina; en consecuencia, hizo silencio sobre la desaparición de Julio López que lleva años; se comprometió con el Vaticano a que bajo su administración no se legalizaría el derecho al aborto; reorientó la carátula de la causa Amia, para ponerla al servicio de la política guerrerista de EE.UU., que requería una "excusa" para justificar su ataque contra Irán; suprimió la figura penal de "delito económico" que permitió el salvataje a los bancos subsidiándolos para el miserable reconocimiento del dólar a $1,40; no se cansó de reiterar su reclamo por la ley de tierras, que legitima la entrega de un tercio del país a empresas extranjeras depredadoras; hizo punta, detrás de Brasil, en la creación de la fuerza invasora de Haití, para cubrirle la espalda en el continente a las necesidades militares del imperialismo yanqui; impulsó la ley de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias para conseguir mediante una ley lo que la clase dominante no podía conseguir con militancia genuina entre la gente...
Fue un éxito para los capitalistas: en primer lugar, porque un 54% de los votantes lo avalaron en las urnas. Todo esto no estaba oculto: estaba ante los ojos de quien quisiera verlo, desde mucho antes de las elecciones. Lo dijeron, lo reiteraron, lo denunciaron durante años diversos organismos de derechos humanos, barriales, indígenas, populares y políticos... Y, sobre todo, como bien dijo la Presidenta el 10 de diciembre, hay que recordar su discurso del 1 de marzo de este año: todos estos temas estaban contenidos en aquel discurso (que difundimos ampliamente, y que fue tema de nuestra reunión abierta mensual de ese mes). 
El que no quiere oír, no oye. Y la realidad es que la abrumadora mayoría de los explotados no han querido oír... pero la abrumadora mayoría de los explotadores sí la oyeron; ¿cómo se explica, si no, la escasa votación de las otras variantes burguesas que pregonaban abiertamente sus objetivos de ajuste y represión?
Hoy, más que nunca, a diez años del 19-20 de diciembre, tenemos que preguntarnos qué nos faltó; y tenemos que impedir que nos arranquen de la memoria los logros que tuvimos. 
En síntesis, para la Liga Socialista Revolucionaria, recordar que para "que se vayan todos", hay que echarlos; y que el camino para lograrlo comenzó a gestarse hace diez años, con la irrupción de las asambleas populares, que deberían desarrollarse como una construcción consciente de poder, para echar a los asaltantes capitalistas y reemplazarlos por un poder opuesto: el de los explotados y oprimidos, que abran paso a la construcción de una nueva sociedad, abierta, solidaria, igualitaria y fraterna.

Por eso marchamos este 20 de diciembre:

NO A LA LEY ANTITERRORISTA

DESPROCESAMIENTO DE RUBEN SOBRERO, 
ROBERTO MARTINO Y MAS DE 5.000 
DELEGADOS Y LUCHADORES POPULARES

LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLITICOS

5 AÑOS DESAPARECIDO: JULIO LÓPEZ ¿DÓNDE ESTÁ?

Contra la impunidad del Estado genocida de los explotadores, sus gobiernos y los burócratas a su servicio:
ORGANIZACION Y LUCHA

Este VIERNES 2 de DICIEMBRE
la LSR te invita a participar de la
CHARLA/DEBATE con LUIS ZAMORA
¿Qué balance se puede hacer de los juicios a los genocidas? ¿Qué consecuencias trajo y traerá la “ley antiterrorista” sancionada en el 2007? ¿Con qué objetivos se creó el actual Ministerio de Seguridad? ¿Qué papel ocupan los derechos humanos en medio del creciente militarismo en América Latina? ¿Cómo se vinculan las libertades democráticas con los procesos que se desarrollan en Europa y el norte de Africa?...
Estos son algunos de los interrogantes sobre los que podremos intercambiar opiniones con el compañero Zamora, uno de los más destacados y consecuentes militantes por los Derechos Humanos en la Argentina, desde la última dictadura genocida hasta hoy. La LSR se enorgullece de poder contar con su colaboración para abordar un balance del año en uno de los temas fundamentales que atraviesan la situación de los explotados en el país y en el mundo.
NO TE PIERDAS ESTA OPORTUNIDAD
VENI A PARTICIPAR – TRAÉ TUS PREGUNTAS Y OPINIONES
La cita es a las 19.30
En SANTIAGO DEL ESTERO 159 – piso 1 – depto. 3

Viernes 25, 18:30, Acto en Plaza de Mayo (Archivo 2011): La fuerza de la represión para profundizar el modelo de explotación.
Archivo 2011: La represión sigue siendo política de estado.
El 25 de noviembre, a las 18.30, CORREPI estará en Plaza de Mayo haciendo su presentación anual del Archivo de casos de personas asesinadas por las fuerzas represivas del estado.
Hace 15 años, el gobierno menemista, en la voz de Carlos Corach, intentaba deslegitimar nuestra denuncia sobre su política represiva y nos pedían “números, datos”.
Así comenzó la tarea de sistematizar la información. Pero como, para nosotros, nuestros pibes muertos no son ni “números” ni “datos”, la información del archivo acompaña nuestra tarea militante diaria de organización, de denuncia y de lucha.
Hoy, después de la reelección de un gobierno que se adjudica el rol de “defensor de los DDHH”, nuestro archivo sigue evidenciando números que contradicen de pies a cabeza ese discurso.
Sobre 3.393 personas asesinadas desde diciembre de 1983 a la fecha, 1.836 murieron en los 8 años de gobierno kirchnerista, casi 200 en los últimos 12 meses. Más del 50 por ciento son pibes menores de 25 años.
Además, el Archivo muestra que la práctica del gatillo fácil, la tortura y las detenciones arbitrarias son patrimonio de todas las provincias, todos los gobiernos y todas las policías y fuerzas del país. Desde las policías de los gobiernos “más reaccionarios” como el de Macri, que con su metropolitana, en lo que va del año, tiene 5 casos de gatillo en su haber, hasta la policía del “socialista” Hermes Binner, la policía santafesina, que vuelve a ocupar el primer lugar en cantidad de casos en proporción a la cantidad de habitantes de su provincia.
A estos datos, hay que agregar el recrudecimiento por parte del gobierno de políticas de persecución hacia los sectores organizados. La represión selectiva del kirchnerismo sigue manteniendo en sus cárceles a tres presos por razones políticas y criminaliza a quienes salen a luchar por salario, trabajo y mejores condiciones de vida.
La utilización de patotas sindicales y grupos de choque para dirimir conflictos gremiales o medidas de lucha han sido moneda corriente en este último periodo, como lo prueba el asesinato de Mariano Ferreyra.
Mientras el gobierno intenta despegarse de su responsabilidad de la represión, nosotros seguiremos denunciando y llamando a la organización frente a la represión. Porque lejos de ser una práctica del pasado, no sólo los números de nuestro archivo, sino la realidad, nos muestra que la represión sigue siendo política de estado, gobierne quien gobierne.

Este MIERCOLES 23
a las 18 horas
estaremos en Av. de Mayo y Sgo. del Estero
para sumarnos a la 
Marcha de Congreso a Plaza de Mayo
en defensa de los derechos gremiales y políticos
Contra la persecución judicial y extrajudicial a los delegados y activistas obreros y populares (como Roberto Martino); contra los asesinatos de representantes de las comunidades indígenas (como Cristian Ferreyra), y contra la condena judicial a Vilma Ripoll y Néstor Pitrola por los cortes de la Panamericana en apoyo a la lucha de los obreros de Kraft-Terrabusi.

La convocatoria oficial impulsada por Memoria, Verdad y Justicia, dice:
No a la criminalización de la protesta social
Marcha de Congreso a Plaza de Mayo
Miércoles 23 de noviembre 17.30 hs.
Exigimos al gobierno:
Libertad a Olivera, Oñate, Tapia, Claros, Germano y todos los presos por luchar.
Desprocesamiento, cierre de las causas y anulación de las condenas de los 5000 luchadores obreros y populares.
Basta de patotas sindicales y paraestatales contra los que luchan.
- - - - -  - - - - -  - - - - - - - - -  -- - - - -  - - - - - --  -- - - - - - - - - - -- - - - - - - - -- - - - -

Asimismo, les recordamos algunas de nuestras actividades más próximas:
-Viernes 25: A las 18 en Plaza de Mayo, como todos los años, la LSR tiene una cita de honor para acompañar a Correpi en su presentación del Informe Anual de Casos de la Represión Policial e Institucional desde el retorno a la constitucionalidad en 1983 hasta hoy. Estaremos en el pasillo central de la Plaza, el que da a Bolívar y Av. de Mayo.
-Viernes 2 de diciembre: Próxima reunión abierta mensual de la LSR.
-Viernes 16 de diciembre: cena anual de camaradería, como auspicio para que sigamos juntos el próximo año dándole lucha al capitalismo. (A las 20.30, menú y precios, a confirmar).
Ante la triste pérdida de Gregorio Goyo Flores, a modo de homenaje, reproducimos a continuación la nota que difunden los compañeros de la regional Córdoba del Partido Obrero, precedida por unas palabras de Flores que lo pintan de cuerpo entero:
“La burocracia sindical es un cáncer, es un tumor maligno que tiene el movimiento obrero en sus entrañas. Por eso las burocracias sindicales tienen como finalidad ser la correa de transmisión de todo lo que sea el Estado. La contra es que los obreros tengan su propio partido por ejemplo... el clasismo, fundamentalmente se llama clasismo porque lucha por organizar a los trabajadores con independencia del Estado Capitalista, de los grandes patrones y de la burocracia sindical. Por eso decimos que la organización es independiente de los patrones y de la burocracia sindical y de los partidos que representan los intereses de los patrones, como el PJ o la UCR.”(Gregorio Flores)
¡Hasta la victoria siempre, compañero Goyo Flores!
A la edad de 76 años, como resultado de una severa dolencia, ha fallecido el compañero Gregorio Flores.
El “Goyo” Flores representa una parte relevante, significativa, de la rica historia del sindicalismo clasista, en Córdoba y en el país todo. Fue uno de los máximos dirigentes del Sitrac (Sindicato de Trabajadores de Fiat Concord), entre 1970 y 1971, sufriendo un año de encarcelamiento en el penal de Rawson por su actividad sindical antiburocrática y de defensa incondicional de las reivindicaciones proletarias. Desde esta experiencia de lucha llegó a la conclusión medular de que la clase trabajadora debía conquistar su independencia política, construyendo su propio instrumento de poder, un gran partido obrero, en oposición al estado burgués y sus agentes políticos.
Esta conclusión disparó en el “Negro” Flores, como le decían sus compañeros del Sitrac, la férrea convicción de la necesidad de la lucha por la revolución socialista y el gobierno obrero, como única forma de acabar con el régimen social de la explotación del hombre por el hombre, lo que explica que años más tarde, en 1983, haya sido candidato a presidente de la nación por el Partido Obrero.
Consciente de la enorme importancia de la experiencia de los sindicatos clasistas de Córdoba de la que había sido activo protagonista, Gregorio decidió compartir las enseñanzas políticas que fue capaz de extraer con gran lucidez de aquel proceso y de los episodios más sobresalientes de la lucha de clases que lo atravesaron, escribiendo el libro “Sitrac-Sitram/La lucha del Clasismo contra la Burocracia Sindical”, texto insoslayable para quien quiera entender cabalmente las implicancias sobre la clase obrera industrial cordobesa, en términos de conciencia política y organización independiente, de la etapa que se abre con el Cordobazo. En su momento, Gregorio dedicó este libro a quienes, en aquellos años del clasismo del Sitrac-Sitram y con posterioridad, “cayeron luchando contra ese tumor maligno que tiene el movimiento obrero y que se llama burocracia sindical, (y) a todos los que enfrentaron las sanguinarias dictaduras militares y (lucharon) contra el capitalismo” (al cual definió en esa misma dedicatoria como un “oprobioso sistema”).
Militante hasta el último suspiro, en los días finales de su existencia, antes de ser internado, Gregorio colaboraba con la secretaría de organización de la regional Córdoba en la distribución de la Prensa Obrera. Nos queda su imagen junto a nosotros en las movilizaciones callejeras, mostrando su humor ácido e inteligente, su buen talante y la tierna picardía de su mirada, rasgos característicos de uno de los mejores hermanos de clase que hayamos podido tener.
Gregorio Flores fue, sin dudas, el resumen de una parte de la clase obrera consciente; un hombre íntegro y un auténtico revolucionario. Hoy sólo decimos, con nuestro puño levantado y entonando fuerte la Internacional: ¡¡Hasta la victoria siempre, compañero Goyo Flores!!
----------
Los restos de Gregorio Flores serán velados el día de la fecha, jueves 10/11, a partir de las 10:30 hs., en el local central del Partido Obrero de Córdoba, Catamarca 374.

PARTIDO OBRERO DE CÓRDOBA
www.po-cordoba.blogspot.com
ANTONIO BITTO
Éstas son las muertes que lloramos
Enterados de que el 30 de octubre falleció el compañero Antonio Bitto, queremos expresar nuestro pesar ante esta nueva pérdida de un compañerazo, con 50 años de compromiso activo en la lucha revolucionaria contra la explotación.
Era bueno saber, pese a las distintas orientaciones políticas de cada uno, que siempre, siempre, nos íbamos a encontrar allí donde no se podía dejar de estar.
Se va a extrañar esa sonrisa suya que desmentía siempre al permanente ceño fruncido en su "cara de malo".
Quedará tu recuerdo en cada lucha:
Compañero ANTONIO BITTO, ¡PRESENTE!