LAURA GINSBERG: A 18 AÑOS DE LA MASACRE DE LA AMIA
(palabras pronunciadas en Conferencia de Prensa organizada por Memoria, Verdad y Justicia,
el 18 de julio de 2012 en el Hotel Bauen)

A 18 años de la masacre de la AMIA, la impunidad para sus autores y encubridores resulta incuestionable. Buena parte de este tiempo (9 años!) se lo llevó el gobierno de los Kirchner, que debutó con promesas de superar la impunidad heredada del menemismo y terminó por amplificarla. 
Hace ya siete años que el gobierno Kirchner reconoció oficialmente (Decreto 812/2005) que el Estado fue el encubridor agravado de este atentado terrorista. Pero desde entonces nada se hizo, absolutamente nada, para perseguir y juzgar a los responsables materiales, a sus cómplices y encubridores locales. No hay ni un solo detenido, ni un solo investigado por la responsabilidad criminal o por su encubrimiento. Y lo que se anunció como un cambio de rumbo en la política oficial para diferenciarse del menemismo, un cambio para terminar con la impunidad y “la vergüenza nacional” de un Poder Judicial y una investigación incapaz de superarla, se convirtió en una nueva frustración, en un reforzamiento de la impunidad vigente, y en una nueva manipulación de alcance internacional.  
Si para muestra basta un botón, al juez Galeano lo reemplazó Araoz de Lamadrid. Presentado como un juez “probo”, terminó acusado de intento de coima de la Cámara de Casación a favor de Pedraza, el responsable por el asesinato de Mariano Ferreyra. Su caso no es aislado. 
El gobierno pretendió usar la causa AMIA con la intención de superar la imagen corrupta del Poder Judicial y la venalidad de los jueces federales, por la vía de una depuración que le permitiera poner a sus propios jueces “independientes”. 
Después de siete años de un concurso largo y escandaloso, el gobierno nacional, con el apoyo de Macri y la complicidad de la UCR pretende nombrar nuevos jueces, alguno de ellos sin mejor antecedente que el de ser miembro del Servicio de Inteligencia, organismo responsable en, al menos, el encubrimiento de la masacre de AMIA. Después de tanto esfuerzo “institucionalizador”, han agotado hasta las ilusiones de superar la impunidad reinante por la vía de la reforma judicial a través de un recambio por jueces probos.   
Las muy gastadas promesas oficiales de futuros juicios aún sin fecha o supuestas nuevas investigaciones, no pueden ocultar los hechos. 
En la causa AMIA, los pocos sospechados son o fueron parte de los tres poderes del Estado, de sus servicios de Inteligencia y fuerzas militares y de seguridad. 
En estas condiciones, y después de 13 años de sustanciar burocráticamente una causa por “mal desempeño” o “encubrimiento” de los funcionarios, ni la presidenta Kirchner ni el juez Lijo ordenan que se abran y entreguen los archivos secretos que el Estado mantiene cerrados incluso ante las partes. Hacerlo permitiría poner al descubierto no sólo el papel que jugó el Estado argentino en el encubrimiento que reconoció, sino también en la comisión del atentado mismo. 
Así las cosas, los prometidos futuros juicios serán un nuevo instrumento de manipulación política por parte del gobierno, y no aportarán nada al castigo de los responsables del atentado a la AMIA y de su encubrimiento. Por este camino, el gobierno nos conduce a nuevos fracasos: ni se esclarece el atentado ni se superará la impunidad.   
Una de las cartas más audaces que se jugó el gobierno también llega a su fin. Es que aún antes de firmar su reconocido papel de encubridor del atentado, el Estado puso la  investigación del ataque como eje de la política exterior del país al servicio de los intereses de Estados Unidos, Europa e Israel, sumando una excusa a la lucha contra el llamado terrorismo internacional y un instrumento de provocación bélica contra Irán. Pero al día de hoy, cuando las grandes potencias buscan llegar a un acuerdo con Irán para superar las crisis políticas, financieras y sus aventuras militares en Medio Oriente, la acusación política del Estado argentino contra Irán termina en un nuevo fracaso. Ya no sirve ni para impulsar un ataque contra Irán, ni para esclarecer el crimen de la AMIA, ni para proteger al Estado argentino de toda la evidencia que lo incrimina como verdadera ‘conexión local’ del atentado. 
El gobierno nacional cedió ante la presión internacional y, con la excusa de prevenir futuros atentados como el de AMIA, sancionó las llamadas leyes anti-terroristas con el único propósito de perseguir y reprimir a las organizaciones y luchas populares, como ya se reveló durante las masivas manifestaciones y puebladas contra la megaminería.   
Para sostener estos resultados, el Estado argentino cuenta con la colaboración militante de la dirección judía local, empeñada en vaciar de todo contenido político y hasta judicial este nuevo aniversario. Este es el resultado de años de privilegiar las relaciones carnales con el gobierno nacional y con el de Macri por sobre cualquier exigencia de juicio y castigo a los culpables. Las direcciones de AMIA/DAIA no confrontan con ninguno de los dos, y actúan como un sostén indispensable para proteger al Estado de sus reconocidas responsabilidades criminales. 
En esta oportunidad convocan a un acto con reminiscencias místicas, y expresamente opuesto a cualquier reclamo o denuncia política o jurídica, contra la impunidad y el encubrimiento del Estado Nacional y sus socios internacionales. Parecen empeñados en confundir y desmoralizar.   
Al cumplirse el 18º aniversario del atentado, denunciamos al gobierno nacional, al gobierno de Macri y a las direcciones de AMIA y DAIA por los 18 años de impunidad y encubrimiento en la masacre impune de la AMIA. Repudiamos los intentos del gobierno nacional por archivar y dejar en el limbo este crimen del terrorismo de Estado en la AMIA y nos pronunciamos por la apertura inmediata de los archivos secretos y su entrega a una Comisión Investigadora Independiente del Estado, para impulsar el esclarecimiento de este ataque impune y el juicio y castigo a todos los culpables. 
EL ESTADO ARGENTINO ES EL RESPONSABLE DE LA MASACRE DE LA AMIA! 
QUE ABRAN LOS ARCHIVOS SECRETOS Y LOS ENTREGUEN A UNA COMISIÓN INVESTIGADORA INDEPENDIENTE! JUICIO Y CASTIGO PARA TODOS LOS CULPABLES! 
DEROGACION DE LAS LEYES ANTITERRORISTAS! 
AGRUPACIÓN POR EL ESCLARECIMIENTO DE LA MASACRE IMPUNE DE LA AMIA (APEMIA) - apemia2002@yahoo.com.ar
REPRODUCIDO POR: Liga Socialista Revolucionaria
ACLARACIÓN: La LSR no estuvo presente en este evento, ya que no tuvimos noticias del mismo hasta dos días después de su realización. Pero, coherentes con nuestro posicionamiento, difundimos para todos las palabras de Laura, con las que nos solidarizamos. Y más abajo reproducimos la Declaración emitida por nosotros en esa fecha.

1994 - MASACRE DE LA AMIA - 2012 
18 AÑOS DE IMPUNIDAD

El 18 de julio de 1994, se les arrebató la vida a 85 personas y se les desbarató la vida a cientos de familias y a toda la sociedad. Un atentado inexplicado y aberrante, sólo entendible desde las disputas de poder que utilizan la vida de los trabajadores como carne de cañón para dirimir sus intereses.
Oscuras siguen siendo las causas que motivaron tan descomunal atentado. Sí puede intuirse que la sede de AMIA fue el escenario elegido para un primer ensayo orquestado por el imperialismo yanqui, antes de lanzarse al asalto del mundo (de las riquezas del mundo) sobre la base de elaborar la teórica existencia de un “eje del mal”, encarnado en los estados de Irán, Irak y Corea del Norte. La Argentina fue el escenario utilizado para ensayar la obra, que luego prosiguió con la voladura de las Torres de Oklahoma en Estados Unidos, y culminó con el “estreno” de las Torres Gemelas en Nueva York.
Pasaron 18 años, la causa está empantanada, con amenazas de prescripción, y no hay un solo preso o condenado por esta masacre.
Masacre de tal magnitud que de ningún modo pudo consumarse –sea quien sea que la haya ejecutado– sin contar, como mínimo, con el “visto bueno” o el “dejar hacer” o la colaboración activa de los servicios de Inteligencia locales. Por ejemplo, si recientemente se le trabó el ingreso –como corresponde– a una “valija diplomática” estadounidense, que ocultaba armas y productos químicos no declarados… ¿alguien puede pensar que es tan fácil que un “fanático musulmán” entre a un país sin conocer siquiera su idioma, monte un atentado con explosivos mediante una Traffic y haga volar una sede judía en un barrio populoso de la Capital sin contar con el apoyo, abierto o solapado de los servicios de Inteligencia locales, dependientes del Estado nacional?
De los 18 años de impunidad, la mitad le corresponde a los gobiernos de los Kirchner, que lejos de acabar con la “vergüenza nacional” tal como se comprometieron, la profundizaron.
El atentado a la AMIA fue una de las “pruebas de actos terroristas” (así no haya elementos que lo demuestren) que Estados Unidos utilizó desde el 2001 para lograr la condena internacional contra Irán como “Estado terrorista”, para justificar su política invasiva de coloniaje en todo el Medio Oriente, con el objetivo de avanzar sobre la economía china, su gran competidor en la economía internacional.
A eso colaboró el gobierno argentino desde la asunción de Néstor Kirchner, obedeciendo las directivas de los jefes de los servicios de Inteligencia estadounidenses e israelíes para desviar la investigación y orientarla hacia el “terrorismo internacional”.
Para ello, debieron exculpar al propio Estado argentino del mayor acto de terrorismo de Estado –junto con la voladura de Río Tercero un año después– cometido bajo un régimen constitucional, a pesar de haber reconocido mediante el Decreto 812/05 su rol de encubridor agravado.
Toda la política de la era Kirchner demuestra esta estrategia al servicio de la política exterior norteamericana. Por ejemplo, la absolución en 2004 de los únicos procesados en la investigación de la “conexión local”; el cambio de carátula de la causa en ese mismo año hacia la “conexión internacional”, ya utilizada por el juez Galeano durante la gestión de Menem; las felicitaciones, debido a esto, al gobierno argentino por parte del Congreso Judío Mundial por la “lucha contra el terrorismo”; el viaje a Estados Unidos de Cristina Fernández para comprometerse ante esa misma entidad a endurecer la postura de la Argentina contra Irán; la solicitud a Interpol de la captura de cinco altos funcionarios iraníes sospechados de idear y ejecutar el atentado; las habituales denuncias de la Argentina contra Irán en Naciones Unidas; la profundización de “relaciones carnales” con el Estado de Israel a través de acuerdos tecnológico-militares; la designación de Héctor Timmerman (miembro del Congreso Judío Mundial) como canciller; el rechazo del Gobierno a su otrora socio Luis D’Elía por solidarizarse con Irán; la sanción de la “ley antiterrorista” en los términos dictados por Estados Unidos; la asistencia al 16° acto oficial del ex juez Baltasar Garzón, que se encargó de igualar el atentado a la AMIA con el de Atocha en Madrid y las Torres Gemelas en Estados Unidos, para fortalecer la hipótesis del “terrorismo internacional”.
Ahora, cuanto más se aproxima un ataque militar de Estados Unidos a Irán, mediante la intervención en Siria, más se aleja en la Argentina la posibilidad de echar luz en la causa AMIA y condenar al propio Estado nacional por su papel en este crimen de lesa humanidad.
Hoy mismo, 18 de julio, el gobierno nacional ni siquiera se ha preocupado de inventar algún nuevo argumento para seguir encubriendo su política de impunidad; la Presidenta, incluso, se borró.
Por su lado, las dirigencias de DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) y AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), siempre comprometidas con el poder capitalista dominante, acompañan esta política callando y organizando actos de homenaje humillantes.
En todos estos años, una voz se alzó en abierto desafío a tanto poder y tanto atropello: la de Laura Ginsberg, cuyo esposo falleció en el atentado. Ella fue capaz de sostener, casi en solitario, la denuncia de las razones de fondo del atentado, de la impunidad imperante, de la implicancia de las instituciones nacionales, a la vez que el llamado a la lucha para comprender la causa AMIA como parte de una política de Estado de impunidad y represión al servicio de los grandes intereses de los imperialismos que mandan en el país.
Hacemos nuestras sus palabras: “Sólo podrá haber justicia cuando la sociedad cobre conciencia de que aquí hubo un acto de terrorismo de Estado que se cometió diez años atrás” (8 de septiembre de 2004)
A 18 años del atentado a la AMIA
A 17 años de la voladura de Río Tercero
A 10 años de los asesinatos de Kosteki y Santillán
A más de 7 años de la masacre de Cromañón
A casi 6 años de la desaparición de Julio López
A 5 meses del crimen capitalista en Once
Basta de colocar la causa AMIA al servicio del guerrerismo de Estados Unidos e Israel.
Si semejante crimen de terrorismo de Estado, de trascendencia internacional, puede quedar en la nada, sólo queda una explicación:
EL ESTADO ARGENTINO ES EL RESPONSABLE DE LA MASACRE
¡QUE ABRAN LOS ARCHIVOS SECRETOS!
PARA QUE HAYA MEMORIA, VERDAD 
Y JUSTICIA: ORGANIZACIÓN Y LUCHA

Falleció nuestra compañera Vicky


Estimad@s tod@s:
Tenemos que transmitirles la triste noticia del fallecimiento de la compañera Vicky (Lucía Victoria Rolón), a dos meses de cumplir 65 años.
Muchos de ustedes la conocen de haberla visto en las reuniones de la LSR, y muchos otros podrán recordarla por su entusiasta participación en las actividades vinculadas con la opresión de la Mujer, entre ellas viajando a numerosos Encuentros nacionales.
Hablaba poco, y pensaba mucho. Algunas veces lo plasmaba en un papel, con mucha lucidez y calidad, pero nunca se animaba a plasmarlo en un material de circulación para todos; simplemente, lo leía en las reuniones.
Su presencia era siempre cálida y entusiasta.
Sabía ser la buena amiga de su amiga, y una madraza orgullosa de sus dos hijos.
Era una luchadora de la vida, siempre comprometida con el apoyo a la causa de los trabajadores. Y una mujer orgullosa de haberse sumado a la militancia por la revolución socialista, que siempre nos hizo sentir orgullosos de que haya elegido compartir con nosotros ese rumbo. Por lo que es una pérdida y un vacío que se va a sentir muy hondo en la Liga.
(AGRADECEMOS a tod@s l@s compañer@s que hicieron llegar sus condolencias, y en especial a los mensajes recibidos de DEMOCRACIA OBRERA y el POS de Costa Rica.)
COMPAÑERA VICKY: ¡PRESENTE!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

PARAGUAY
El golpe institucional de la burguesía terrateniente, el imperialismo yanqui y el Vaticano, 
con la “bendición” de Lugo

a) Como es de público conocimiento, en los últimos días se produjo la destitución del presidente Fernando Lugo, luego de un juicio político sumarísimo en el parlamento paraguayo, de absoluta mayoría opositora.
Se trata sin dudas de un golpe de Estado (llámese “institucional” o “blanco”, como se le decía al golpe de 1973 en Uruguay, donde incluso se mantuvo la figura presidencial). El carácter institucional, legal, en nada cambia su esencia. En todo caso, nos hace refrescar la vasta utilidad de las instituciones burguesas –para la burguesía, claro– que incluso tienen previstos los mecanismos que les permiten sacarse de encima a un presidente non grato (recordemos acá el caso de Cleto Cobos; ¿qué hubiese pasado en aquel momento de haber contado con una mayoría parlamentaria cercana al 80%).

b) El golpe se apoyó en una provocación montada el viernes 15 de junio en la localidad de Curuguaty, utilizando a la policía en torno al desalojo de campesinos de unas tierras cuya propiedad se adjudica un latifundista de apellido Riquelme. El operativo dejó un saldo de 17 muertos (6 policías y 11 campesinos), además de decenas de detenciones de campesinos con antecedentes en otras luchas previas, que fueron falsamente acusados de ser responsables de los hechos de Curuguaty. Montones de testimonios y pruebas halladas gracias a la movilización popular demuestran el carácter del operativo. [ver anexo “Semana trágica en Paraguay”, en Grupo de Reflexión Rural, www.grr.org.ar]

c) La respuesta del presidente Lugo fue hacer concesiones a la derecha, sustituyendo al Ministro del Interior y al Director Nacional de Policía por funcionarios del Partido Colorado. Esto es coherente con todo lo actuado por Lugo desde su asunción en el 2008. Con un discurso populista, de supuesta defensa de los derechos de los campesinos sin tierra, no hizo más que facilitar una mayor penetración militar de los yanquis en el país, con asesores y entrenadores de las fuerzas represivas, también provenientes del “plan Colombia”, con la excusa del cultivo extensivo de marihuana. Y, al igual que la Argentina, votó la “ley antiterrorista” dictada por Estados Unidos. Pero, como siempre sucede, las concesiones no logran calmar a la derecha, sino que la envalentonan. Y fueron por más: sometieron a Lugo a un juicio político sumarísimo, y lo destituyeron, catorce meses antes de que concluyera su mandato.

d) El trasfondo de estos acontecimientos es la realidad social y económica del Paraguay. Allí el problema de la tierra tiene absoluta relevancia. De sur a norte y de este a oeste, el territorio es utilizado para el cultivo intensivo de semillas transgénicas (soja, arroz, maíz, algodón y diversas hortalizas) manejadas por grandes multinacionales como Monsanto y Cargill. Esto requiere del constante desplazamiento de campesinos, por lo que éstos son los principales protagonistas de las luchas y, en consecuencia, son constantemente perseguidos. [ver anexo “Monsanto golpea en Paraguay”, en www.atilioboron.com.ar] 
Podemos decir, entonces, que el golpe se da para fortalecer los intereses de las grandes compañías internacionales, socias de los grandes terratenientes locales.

e) Además de las multinacionales y los latifundistas, el otro gran actor del golpe es la Iglesia Católica, como estamos tan acostumbrados en particular en la Argentina. No sólo fueron los primeros en hacer llegar su solidaridad y reconocimiento al nuevo gobierno de Federico Franco, sino que el propio presidente de la Conferencia Episcopal se presentó ante Lugo el jueves 21 para pedirle que renuncie “para evitar un derramamiento de sangre”. Y el nuncio apostólico fue el primero en visitar a Franco en su primer día de gobierno, “para honrar a las autoridades del país” en su calidad de embajador del Vaticano. Es que Roma nunca le iba a perdonar al ex obispo Lugo su pasado como cura tercermundista.

f) Es ineludible señalar el papel jugado por el propio Lugo en el golpe. Nosotros tenemos una tradición señalando las limitaciones de estos gobiernos “progresistas” en nuestro continente que, ante cualquier arremetida, prefieren ser fieles a su clase (la burguesía) antes que dar pasos que puedan alentar la lucha popular. Tenemos los ejemplos de Perón huyendo en la cañonera paraguaya, Vargas suicidado, Allende suicidado, el propio Chávez en el 2002 asumiendo su retiro, aunque la acción independiente del movimiento de masas, apoyada por la insurrección de un sector de la fuerza aérea, derrotó el golpe y volvió a colocarlo en el poder.
Todos estos gobernantes han expresado con claridad su subordinación a los intereses de clase que representan, antes que alentar el armamento para una acción decidida del movimento de masas que podría derivar en una revolución que pusiese en riesgo el poder capitalista. Recuerden también las palabras de Ricardo Napurí el último 1º de Mayo en nuestro local: “Hay que sacar lecciones: los que se llaman estalinistas o reformistas, cuando ven la revolución, capitulan. No tenemos que remitirnos a ejemplos tan lejanos como la fuga de Perón en la cañonera paraguaya, o el suicidio de Allende… Todos, todos, los gobiernos populistas no dan el salto cualitativo cuando asoma el problema de la revolución.”

g) Aquí en la Argentina, tuvimos una muestra de esta realidad cuando seis campesinos (militantes del Partido Patria Libre de Paraguay) buscaron asilo político en este país en el 2004, dado que se les adjudicaba la responsabilidad por el secuestro y asesinato de la hija del ex presidente Raúl Cubas. La respuesta del gobierno argentino fue la cárcel y la posterior extradición, en diciembre de 2008, a sabiendas de que iban a ser sometidos a una farsa judicial en su país. En su momento, hicimos diversas actividades de apoyo a los campesinos y contra la extradición, con un hito en la proyección de la película “Chokokue”, con posterior debate, en la Facultad de Filosofía y Letras, donde también hicimos una agitación importante por este tema en el marco de nuestra campaña electoral para Centro de Estudiantes en el 2008. [sobre este tema ver “Los paraguayos”, por Osvaldo Bayer, en www.pagina12.com.ar/ diario/contratapa/13-194951-2012-05-26.html]

h) Es imprescindible tener una posición respecto del golpe, primero definiéndolo como tal y, segundo, denunciando al gobierno argentino que retiró al embajador y se llena la boca hablando de democracia, pero ayer, 29 de junio –ante la actividad planteada por el grupo político al que pertenece Eduardo Soares– valló la esquina de la embajada en Las Heras y Agüero (al estilo de la que hay frente a la Casa Rosada), con un despliegue policial desmesurado.

BASTA de represión de los terratenientes,
su Estado y sus gobiernos
LIBERTAD a todos los campesinos presos

ADHERIMOS AL PARO y
NO VAMOS A LA PLAZA DE MAYO

Ante el paro y la movilización convocadas por Moyano para el 27 de junio de 2012
La LIGA SOCIALISTA REVOLUCIONARIA declara:

1)  Apoyamos el paro, adherimos y convocamos al mismo en todos los sectores involucrados, porque apoyamos incondicionalmente los reclamos que levanta, más allá de que sólo signifiquen un paliativo coyuntural y parcial para el bolsillo de un sector de la clase trabajadora, y no se plantee la necesidad de generalizarlo al conjunto, ni constituya un programa “socialista” (por ejemplo, ¿por qué pedir el aumento del mínimo no imponible, y no lisa y llanamente la eliminación de ese gravamen sobre los salarios, dado que el salario no es ganancia). Además, es un derecho constitucionalmente amparado y, sobre todo, ganado en las calles a lo largo de más de 150 años de luchas del movimiento obrero, que no puede quedar condicionado por legislaciones y/o especulaciones políticas

2)   Repudiamos todos los ataques lanzados por el gobierno de Cristina Fernández contra la organización sindical, a través de las sanciones económicas, legales, represivas y penales contra los trabajadores que ejercieron su legítimo derecho a la huelga. Derecho que, tal vez no sea mera casualidad, sólo fue prohibido constitucionalmente en las últimas décadas por la Constitución de 1949 votada bajo el gobierno del general Perón.

3)     La LSR NO SE SUMA AL ACTO DE PLAZA DE MAYO, porque esta coyuntural coincidencia con los reclamos esgrimidos por Moyano no nos hace olvidar quién es, qué papel jugó en la entrega de decenas de miles de puestos de trabajo, incluyendo el vaciamiento del Sanatorio Antártida, que luego le obsequió como regalo de cumpleaños a su mujer; qué papel jugó el 19-20 del 2001; los garrotazos que muchos de los matones de sus gremios, como UPCN por ejemplo, descargaron sobre las cabezas de comisiones internas y delegados antiburocráticos, como en el hospital Francés, la Inspección de Justicia y muchos otros lugares; ni su alianza con el gobierno de Néstor Kirchner, que le garantizó la masiva afiliación a su sindicato (que se multiplicó por cuatro) sobre la base de rebajas en los aportes patronales sobre los salarios a las empresas que afiliaran a Camioneros; y hasta su última actuación, apelando al multimedio Clarín (TN) para publicitar su lucha, sin medir que para esos sectores la lucha obrera es un mero tema de manipulación para dispararle al Gobierno y no precisamente para apoyar el reclamo de los trabajadores. Sólo así se explica la cantidad de “oportunistas”, como define el comunicado emitido por la CGT, que salieron a proclamar su adhesión al acto que se realiza el miércoles 27 en la Plaza de Mayo.

A diez años de la Masacre del Puente Pueyrredón

La LSR adhiere a las actividades planteadas y convoca a participar del Acto del Frente Darío Santillán el martes 26 de junio.
La cita es a las 11 horas en Av.Mitre y Chacabuco, Avellaneda 
(bajada del Puente, frente al Bingo)

La impunidad continúa

 A diez años del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki la justicia en un claro gesto de provocación decidió trasladar al ex comisario Alfredo Fanchiotti y al ex cabo Alejandro Acosta a penales con régimen abierto en perspectiva de su liberación. Ello a pesar de que ambos se encuentran condenados por doble homicidio agravado por alevosía y por ocho tentativas de homicidio.
La causa en la que formalmente se investigaba a los responsables políticos de la masacre de Puente Pueyrredón ha sido archivada. Entre los investigados estaban Eduardo Duhalde (entonces Presidente), Felipe Solá (Gobernador de la Pcia. de Buenos Aires), Alfredo Atanasoff (Jefe de Gabinete), Juan José Alvarez (Secretario de Seguridad nacional), Carlos Soria y Oscar Rodríguez (cúpula de la Side), Aníbal Fernández (Secretario de la Presidencia), Jorge Vanossi y Luis Genoud (ministros de Justicia nacional y bonaerense).
A nueve años de la promesa de Néstor Kirchner de investigar a fondo la causa Kosteki-Santillán, como parte de su definición como “gobierno de los DD.HH.”, no hay maquillaje que pueda ocultar que la impunidad no es una cosa del pasado sino del presente. Los fusilamientos y la tortura no fueron obra exclusiva de los milicos del Proceso. Más de 3.500 pibes asesinados por las distintas fuerzas de “seguridad” desde el retorno al régimen constitucional en 1983 (1.900 durante el gobierno de los Kirchner) son una muestra más que suficiente para quien quiera ver que no se trata de la obra de unos loquitos sueltos sino de una política de Estado.
La impunidad no es solo para los miembros de las fuerzas de seguridad sino también para los empresarios amigos del poder. Mientras que ayer se militarizó mediante la gendarmería el conflicto gremial de camioneros hoy, a exactamente cuatro meses de la masacre de Once, se dejó libre a Claudio Cirigliano, director de TBA y responsable de la pérdida de 51 vidas y más de 700 heridos.
Este nuevo aniversario, donde recordamos a Darío y Maxi y exigimos cárcel para los responsables, también debe servir para crear conciencia, reagrupar fuerzas y avanzar en la construcción de una organización capaz de oponerse y enfrentar en todos los terrenos al actual Estado de los capitalistas: el mismo que ayer impuso el golpe genocida, el mismo que asesinó a Darío y Maxi y el mismo que hoy garantiza la impunidad de la represión sobre jóvenes pobres, trabajadores y sectores populares.

No OLVIDAMOS, no PERDONAMOS, no nos RECONCILIAMOS
CARCEL a todos los responsables materiales e ideológicos
de la MASACRE de AVELLANEDA
BASTA DE IMPUNIDAD del Estado genocida 
de los explotadores, de sus gobiernos 
y los burócratas a su servicio
QUE SE VAYAN TODOS
Para que se vayan: HAY QUE ECHARLOS

PARA QUE LA HUMANIDAD Y EL MUNDO VIVAN
el capitalismo y el imperialismo deben morir
1º de MAYO: antimperialista, anticapitalista, 
antiburocrático, socialista e internacionalista
- Por la derrota de los imperialistas y sus guerras.
- Viva la resistencia popular contra los ajustes de la crisis.
- Fuera las tropas argentinas de Haití - Fuera ingleses de Malvinas - Fuera la IV Flota y las bases yanquis de América Latina.
- Contra el racismo, la xenofobia y toda forma de discriminación.
- Separación de la Iglesia y el Estado.
- Por el derecho al trabajo, el salario, la libre agremiación, la jornada de ocho horas, las libertades y todas las conquistas obreras.
- Por la defensa y el apoyo a todas las luchas y sus delegados independientes del Estado, las patronales y las burocracias.
- Libertad a los luchadores populares presos y desprocesamiento de los perseguidos.
- No al pago de la deuda (interna y externa).
- Aparición de Julio López y tod@s los desparecid@s en “democracia”.
- Basta de impunidad del Estado genocida: de los explotadores, de sus gobiernos y los burócratas asesinos a su servicio.
- Por una coordinación internacional de quienes nos reclamamos militantes por la revolución socialista.
Han pasado 122 años desde que la clase obrera organizada en la IIª Internacional revolucionaria lanzó su primer llamado a una huelga general mundial en demanda de la jornada de ocho horas.
La fecha elegida conmemoraba las heroicas luchas en Chicago que, cuatro años antes, culminaron con la ejecución en la horca de Parsons, Spies, Fischer y Engel (los “mártires de Chicago”).
La lucha obrera enfrentaba, en aquellos años, a un capitalismo floreciente que aún no avizoraba su pronta crisis, que estallaría en guerras mundiales desde 1914.
Hoy, en su plena crisis, desatada en septiembre del 2008, el capitalismo imperialista (estadounidense y europeo) es causa y efecto de esa crisis, ya que es quien tiene el poder en el mundo, sin ningún antagonista, como pudo ser durante décadas el “modelo” estalinista. En consecuencia, sus distintas fracciones se disputan el control mayoritario de las riquezas del planeta, lo que se traduce en la proliferación de guerras (Afganistán, Irak, Medio Oriente, toda Africa) y en el avance del militarismo allí donde no hay guerras declaradas (como la reinstalación de la IV Flota en el mar Caribe y la multiplicación de bases militares, desde Malvinas hasta Colombia, por ejemplo). Desde el mediático atentado a las Torres Gemelas el 11S del 2001, Estados Unidos se lanzó al asalto del mundo con el objetivo estratégico de ahogar a la economía de China, con su crecimiento sostenido a lo largo de décadas, y que le está disputando a los imperios tradicionales de occidente el control de la mayoría accionaria de sus principales empresas.
Acompañando este curso guerrerista y militarista, todos los parlamentos capitalistas han votado la llamada “ley antiterrorista” dictada por Estados Unidos, que se reproduce como un calco desde España hasta toda la América Latina, destinada a reprimir las luchas obreras y populares.

Europa se encuentra sacudida por los “indignados”, ante el hecho de que les llegó la hora de pagar con su propia fuerza de trabajo, lo que durante más de 60 años sostuvieron con la explotación y el saqueo de sus colonias o semicolonias, como la Argentina, entre muchos otros.
Ahora hasta quieren imponer reformas constitucionales en todos los países, para legitimar la intervención de las autoridades financieras de la Unión Europea por encima de los estados, tal como han hecho en Grecia el año pasado, con la designación de Papademos, ex vicepresidente del Banco Central Europeo. Ese es el “internacionalismo” del capital que le niegan a los trabajadores, a los que compartimentan en fronteras cada vez más multiplicadas.

Africa tiene el raro mérito de concentrar en su territorio la mayor acumulación de riquezas del planeta (en agua, minerales e hidrocarburos), al mismo tiempo que detenta los mayores índices de pobreza para su población. Las guerras que la desangran, por añadidura, son incontables. Y no responden a “enfrentamientos tribales salvajes” como quieren mostrarnos por TV, sino a la puja de intereses de distintos grupos monopólicos imperialistas que se disputan la explotación de ese vergel del mundo.
Desde la inmolación pública del tunecino Wasasi, en diciembre de 2010, un reguero de levantamientos populares antidictatoriales ha sacudido el norte del continente (Egipto, Libia...). Pero todos ellos han sido amañados institucionalmente por las fuerzas imperialistas en acuerdo con los megamillonarios capitalistas locales, que también se disputan el primer lugar en el saqueo de la plusvalía.

Para la presidenta argentina, este mundo en crisis representa una “oportunidad” y considera que la economía del país está “blindada”. No obstante, se ve obligada a tomar medidas como la expropiación parcial de las acciones de YPF para poder afrontar el endeudamiento provocado por el vaciamiento permitido desde el Estado para las ganancias capitalistas. Poco importa si se trata de capitales nacionales o extranjeros, cuando lo que se avala es el saqueo indiscriminado y la desinversión que provocan catástrofes como la reciente masacre en el ferrocarril Sarmiento.
Nada demuestra más su amplia voluntad de vasallaje a la dominación imperialista que el hecho de haber sido la punta de lanza, detrás del Brasil de Lula, para la conformación de una fuerza de ocupación de Haití, al servicio de Estados Unidos.

Tanto en el siglo XIX como en el XXI, el capital no reconoce fronteras, y se mueve libre como el viento buscando los mercados que aporten a su bolsillo, a costa de lo que sea. Las fronteras sólo existen y se multiplican para dividir y debilitar la fuerza de los trabajadores.
Proyectos continentales para promover la unidad de los países expoliados por Estados Unidos, están destinados al fracaso en tanto pretendan darse de la mano con los Estados Unidos. La última Cumbre así lo expresa, sencillamente partiendo de la base de que los países de la América Latina sojuzgada intenten resolver sus problemas sentándose a la misma mesa que los Estados Unidos, que son la fuente de todos aquellos problemas que intentamos resolver.

Muy lejos estamos hoy de un sindicalismo que convoque a huelgas generales, y mucho menos a escala mundial. Aunque ello sería más necesario que nunca. La burguesía aprendió mucho de sus enemigos (los obreros) y de sus experiencias de lucha, en particular de la Revolución Rusa y sus consecuencias.
Por eso, su gran triunfo político ha consistido en ganar la cabeza de los trabajadores para legitimar la idea de una supuesta alianza del capital y el trabajo. Esto es así en todo el mundo, y muy particularmente en la Argentina peronista.
En nombre de los trabajadores, se ha designado al 1ro. de Mayo, como “la fiesta del trabajo”, desvirtuando por completo su contenido de lucha obrera contra el capital, y de la sangre obrera derramada en esa lucha.
Y si algo hacía falta para desvirtuar ese carácter de lucha, no sólo se ha impuesto como día feriado, sino que ahora se agregan los llamados “feriados puente” que hacen prácticamente imposible la articulación de alguna medida de fuerza en este día.

La CGT expresa también en estos días las disputas intercapitalistas, ya que todos sus dirigentes dejaron desde los 90 su rol de intermediarios, para pasar a ser asociados en todos los grandes negocios capitalistas.
Por eso, la unidad del movimiento obrero no pasa por la unidad de la actual CGT. Toda grieta que se abra entre ellos, será beneficiosa para los trabajadores si por ella podemos colar la lucha por nuestros reclamos.
Pero nuestro camino transita por veredas opuestas: para defender nuestro interés de clase hace falta un sindicalismo clasista y combativo. Pero, sobre todo, hace falta que ese sindicalismo se organice con completa independencia del Estado capitalista, de las patronales, de sus gobiernos de turno y de los viejos burócratas a su servicio, hoy empresarios.
Más allá de la validez de la presentación de simbólicas listas de oposición para poner votos en una urna, hay que ser conscientes de que la lucha por enterrar a la vieja burocracia sindical y a las estructuras heredadas de la ley de asociaciones profesionales de Perón, no se dará de forma pacífica. Incluso los últimos enfrentamientos entre distintas fracciones de la Uocra, así lo expresan, por si faltaran los ejemplos de las miles de veces en que desde un sindicato se arremetió contra las cabezas de los trabajadores en lucha.
La pelea por organizaciones gremiales al servicio exclusivo del interés obrero sólo puede concebirse, en consecuencia, como guerra civil contra la dirigencia hambreadora, socia de las mismas patronales frente a las que supuestamente nos representa. Si alcanzáramos tal triunfo, seguramente estaríamos instaurando otro tipo de organización, democrática y para la lucha, completamente ajena a los actuales estatutos sindicales.

Por el lado de los explotados, pocas veces en la historia hemos registrado mayor cantidad de luchas y más virulencia en ellas. Pero todas, en el mundo y en la Argentina, adolecen del mismo problema:
proliferan las luchas por los más diversos problemas (por el salario, contra las políticas depredadoras y contaminantes del medio ambiente, por las masacres ocasionadas por el saqueo de los transportes privatizados...). Sin embargo, todas estas luchas se dan atomizadas, por separado, con lo que carecen de la contundencia necesaria incluso para alcanzar incluso los reclamos parciales.
Y, consecuentemente, esta atomización se expresará también el 1º de Mayo, donde cada agrupamiento hace sus convocatorias sólo en función de sus propios aparatitos políticos, cada vez más diezmados, mientras el capital y el Gobierno avanzan más y más sobre los bolsillos y las condiciones de vida de la clase trabajadora (ocupada y desocupada).

Desde el punto de vista de la LSR, hubiera sido necesaria una convocatoria verdaderamente unitaria y sin condicionamientos, para posibilitar la participación masiva de los trabajadores, esgrimiendo sus múltiples reclamos.
En este marco, saludamos todos los actos obreros que se realicen este 1º de Mayo, y reconocemos que los procesos asamblearios del 2001 y los triunfos gremiales en salud, subtes, telefónicos, etc., a comienzos del 2005, han dejado sembrada la semilla de un nuevo sindicalismo. Sin embargo, ese fenómeno no ha madurado hasta el punto de lograr hoy un papel protagónico. Entre otras cosas, no es menor que la mayoría de las organizaciones obreras adoptaran la consigna “Que la crisis la paguen los capitalistas”. Consigna que entraña un objetivo absolutamente imposible de realizar mientras los capitalistas conserven el poder en sus manos, y sin que nadie lo cuestione.

A diferencia de aquel 1º de Mayo de 1890, que 27 años después alumbró la revolución obrera y socialista en Rusia, muy lejos parece estar hoy la existencia de una organización social y política de masas que pueda orientar la pelea hasta una victoria revolucionaria frente a los capitalistas y sus Estados.
Pero en ningún lugar está escrito que tal organización surgirá sólo desde la acumulación en el terreno sindical o sólo desde el terreno político. Tampoco, que haya un camino evolutivo hacia su conformación, ni que esta posibilidad deba descartarse.
Por todo esto, desde la Liga Socialista Revolucionaria apoyamos a todas las incipientes direcciones sindicales antiburocráticas y antipatronales, más allá de cuál sea el grado de maduración actual de sus ideologías. Por otro lado, seguimos intentando una coordinación de quienes reivindicamos, hoy, el socialismo revolucionario alrededor de algunos aspectos básicos:
• Sólo la revolución socialista internacional puede poner fin a las guerras.
• Toda derrota parcial que sufra el imperialismo en sus guerras es un paso adelante para la humanidad toda.
• El Estado capitalista (sea imperialista o más o menos colonial) debe ser enterrado por la revolución socialista, para que ésta pueda triunfar.
• En América Latina, así nazca a escala de un país, la revolución socialista sólo puede concebirse con carácter continental, barriendo las artificiales fronteras heredadas de la supuesta “independencia” burguesa en el sur del continente e impuestas por la acción de Inglaterra y Estados Unidos en Centroamérica.
• Estas revoluciones sólo pueden materializarse como producto de la acción de grandes masas.
• Una revolución socialista triunfante no será tal si el poder burgués no es derrotado en todos los terrenos por el movimiento obrero y de masas, que instaure y construya su propio poder basado en los organismos surgidos al calor de esa pelea.
El impulso de estos objetivos sigue siendo el compromiso de la Liga Socialista Revolucionaria.
En memoria y homenaje de los Mártires de Chicago, de todos los inmigrantes que conformaron la América moderna, trayendo sus experiencias anarquistas y socialistas, y de todos los que dedican su vida a la militancia para que el proletariado adquiera conciencia de clase “para sí” y se disponga a acabar con todas las lacras y desgracias que emanan del sistema de explotación, en defensa de su calidad de individuos únicos, irrepetibles e irremplazables en la historia, viviendo en armonía con la naturaleza, para lo cual es necesario desterrar el poder capitalista de la faz del planeta. 
Para QUE SE VAYAN TODOS los explotadores y sus múltiples agentes, y los reemplace el poder popular organizado: HAY QUE ECHARLOS
¡Viva la lucha internacional de los trabajadores!
Revolución Socialista o más guerras,
más militarismo y más barbarie capitalista



Ante una economía extranjerizada y concentrada como la Argentina la expropiación parcial de YPF–Repsol ¿marca una ruptura o tiende a sostenerla?


Por LUIS ZAMORA (Integrante de Autodeterminación y Libertad)
Buenos Aires, 24 de abril de 2012

Es enorme y riquísimo el debate abierto alrededor de la decisión de expropiar el 51 % de Repsol-YPF por parte del gobierno nacional. Fue anunciado como un acto trascendente de defensa de la soberanía nacional. Sin embargo como lo reconoció la presidenta –y los primeros pasos dados por el ministro De Vido lo reafirman– es una decisión que expropia a Repsol pero mantiene como socios, entre otros, al grupo Petersen, a la banca Lazard, a Goldman Sachs, se anuncia la próxima asociación de YPF con otras empresas multinacionales en la exploración y explotación de yacimientos hidrocarburíferos, mantiene la mayoría de la industria petrolera y gasífera en manos de los grandes grupos económicos transnacionales o locales en las que está hoy, o agregará a empresas chinas, prevé pagar por su expropiación a una empresa como Repsol que debería devolverle al país lo que saqueó y lo más grave es que esta decisión gubernamental está al servicio de satisfacer las necesidades energéticas de una economía cada vez más extranjerizada y concentrada. Es decir, trata de garantizar la actividad y las ganancias de las megamineras, petroleras, automotrices, pooles de siembra, agronegocios, metalúrgicas, siderúrgicas, de servicios, que son mayoritariamente propiedad de un poder económico extranjerizado y concentrado y que demandan al Gobierno que les asegure la energía que necesitan para poder seguir teniendo las formidables ganancias obtenidas en estos años.
El gobierno que avaló el vaciamiento de las reservas energéticas y luego trató de reemplazarlas con la importación, ya no tiene dólares para pagar deuda externa, garantizar remesas de ganancias empresariales al exterior, permitir fugas de divisas, pagar insumos y además importar energía. Algo debe restringir para no afectar pagos, remesas y fugas. 
Es esta crisis del sector externo por falta de dólares sumada a la depredación energética la que empujó esta decisión. Es por ello que ni el FMI, ni el grupo de los 20 (Página/12, 21/4/12), ni Obama y EE.UU., ni ningún sector del poder económico mundial ha adoptado represalias serias, ya que en realidad se preparan a participar en los nuevos negocios que la expropiación de Repsol les ofrece, y a disputárselos.
Ya están en tratativas públicas con el gobierno la TOTAL francesa, las norteamericanas ESSO y Chevron, es decir los más fuertes pulpos petroleros. Se explica también por ello que las grandes empresas que operan en Argentina hayan apoyado en silencio, y hasta Biolcatti de la Sociedad Rural y la Mesa de Enlace sojera hayan dado su respaldo público ante la decisión del Gobierno. La propia Repsol ya ha anunciado que está abierta a discutir con el gobierno argentino “amistosamente” y la Unión Europea ahora hace hincapié en que se pague “lo que corresponde” (Página/12, 24/4/12). 
Por ello, no vemos esta medida como un paso hacia la defensa de decisiones más soberanas. La economía se extranjerizó y concentró aún más en los últimos años –de las 500 firmas más grandes, las extranjeras concentran alrededor del 75% del valor agregado, de las utilidades y las exportaciones (Miradas al Sur, 20/11/11). Y han aumentado las remesas que giran al exterior que pasaron de representar 633 millones de dólares en 2003 a 7159 millones en 2010 (Miradas al Sur, 14/8/11), monto que se superó el año pasado. A ello deben agregarse los más de US$ 70.000 millones que fugaron en ese período (es bastante mayor; ver A. Zaiat, Página/12, 8/8/10 y 2/11/11). No vemos entonces que esta medida abra la posibilidad de decisiones independientes en la materia y marque una ruptura en ese proceso extranjerizante. Al contrario tiende a sostenerlo.
Como lo venimos planteando desde hace décadas, la industria petrolera y gasífera debe ser en su totalidad de propiedad pública, autónoma de los gobiernos y administrada por los trabajadores de las empresas, sus geólogos e ingenieros y controlada por los usuarios y el pueblo en general. Ello descarta, en nuestra opinión, la propiedad y la intervención de las empresas privadas –sean transnacionales o de capital local– en cualquiera de los procesos de exploración, explotación, transporte, refinería y comercialización, así como debe descartarse dejar la gestión en manos del gobierno, de la que la administración debe ser completamente autónoma.
Estatizar no es sinónimo de propiedad del pueblo ni de decisiones independientes, como lo demuestran México o Arabia Saudita, donde las petroleras son íntegramente estatales y son países que siguen las directivas norteamericanas.
En Argentina, estatizar es sinónimo de que la maneje y controle un De Vido, no el pueblo.
Si fuera el pueblo, seguramente no apostaría, por ejemplo, como lo hace el Gobierno, a explotar el llamado gas no convencional, cuya explotación ha sido prohibida preventivamente en Francia y suspendida temporalmente en Sudáfrica y en algunas zonas de Alemania, Suiza, Inglaterra, Canadá, Estados Unidos y Australia por sus graves efectos contaminantes (ver, entre otros, Di Risio, Observatorio Petrolero Sur, www.oilwatchsudamerica.org).
La privatización menemista de YPF, mantenida en líneas generales por el actual gobierno, posibilitó el saqueo generalizado y contaminante de esos bienes comunes, provocó el vaciamiento y la crisis energética que explota en estos meses (las reservas bajaron de 20 años en los 90, a 8 años en el 2009), la necesidad de gastar miles de millones de dólares en importar combustible y gas. Según datos del Indec (Rebelión, 4/4/12), el balance fue negativo en casi US$ 3.000 millones el año pasado. [Y según el discurso de Cristina Fernández, en el acto donde anunció el proyecto de ley de expropiación de YPF-Repsol], las ganancias fueron de US$ 16.450 millones desde 1999, y lo remesado al exterior fue de US$ 13.246 millones. Todo esto exige, además de la propiedad pública, una investigación de una comisión independiente sobre la actividad de Repsol y de las demás empresas multinacionales que operan en el área, para cobrarles todo el vaciamiento y la grave contaminación perpetrada en perjuicio del país y del pueblo, así como sobre la responsabilidad de este gobierno, sus funcionarios, y la de los anteriores, en las actitudes cómplices con esta depredación.
Soberanía es que el pueblo sea el que decida.
Lograrlo será resultado de que se pelee por ello.


(Reproducido de: www.ayl.org.ar )

Nuevo crimen policial en Trelew: 
Ni "autogobierno" ni "aberración": 
Política de Estado.

Bruno Rodríguez Monsalve tenía 24 años. El 18 de enero, preso en la comisaría 2ª de Trelew, vio y escuchó a los nueve policías provinciales que torturaron a un joven de 16 años, usando, entre otros métodos, la violación con un bastón "Tonfa". Su testimonio era clave.
Durante la instrucción de la causa, Bruno confió en las garantías que el propio estado torturador le ofreció para protegerlo, tras haber sido objeto de incontables amenazas a su vida. Así, lo trasladaron a otra provincia para “resguardar su vida” porque no estaba seguro en su hogar. Volvió a Trelew esta semana para retirar su DNI, necesario para conseguir trabajo en su nuevo lugar de residencia. Pensaba hacer el trámite en el día y regresar, pero ese mismo día, llegó a su casa mortalmente herido, con tres puñaladas. Clarísima advertencia, además, para los demás testigos, el joven víctima de la tortura y su familia.
No necesitamos que se identifique a los autores materiales de este asesinato para conocer la identidad de los responsables políticos, ni nos convencen las declamaciones del gobierno provincial y el gobierno nacional para despegarse del crimen.
El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, quiere lavarse las manos con la renuncia del jefe de policía Juan Carlos Siri, como si la represión fuera un problema de "cambio de figuritas" y no una política de estado. La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, se lamenta en 140 caracteres, hablando de "aberración" y alegando el "autogobierno de la policía". Recurrentemente, cada vez que sus policías, sus gendarmes, sus prefectos o sus guardiacárceles matan, violan, torturan, secuestran o protagonizan los peores delitos y sobreviene la indignación popular, nos vienen con el argumento de la "burocracia autónoma", el "descontrol", la "política propia" o el "autogobierno".
Como si las fuerzas de seguridad no dependieran, vertical y jerárquicamente, del gobierno de turno, más allá de sus internas, que reproducen muchas veces las del partido de gobierno. Como si, alguna vez, las fuerzas de seguridad desobedecieran una orden cuando se los manda a reprimir. Como si, en lugar de parte del APARATO REPRESIVO DEL ESTADO, fueran una banda amorfa, innominada, dirigida desde algún lugar de la estratósfera.
El aparato represivo ES EL ESTADO. Y su jefe es el gobierno que lo administra, en cada ciudad, provincia y nación. El gatillo fácil, las torturas, las detenciones arbitrarias, las desapariciones, son las herramientas de los de uniforme, mientras jueces y fiscales, legitimadores de la represión, garantizan su impunidad, como la semana pasada vimos también en Trelew, con la absolución de los asesinos de Julián Antillanca. 
NO ES UN POLICÍA, NI NUEVE: ES TODA LA INSTITUCIÓN, QUE EJECUTA UNA POLÍTICA DE ESTADO.
¡INSEGURIDAD ES LA POLICÍA EN LAS CALLES!
¡GATILLO FÁCIL ES REPRESIÓN!

ENA - Encuentro Nacional Antirrepresivo -Integrado por:
CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional);FAM (Frente Antirrepresivo de Mar del Plata);
CADH (Comisión Antirrepresiva y por los Derechos Humanos de Rosario);
Sociedad de Resistencia (Mendoza),
AGARRE (Acción Grupal AntiRrepresiva - Comodoro Rivadavia);
 Corriente del Pueblo (Jujuy),
Jóvenes KURMI (Jujuy),
Movimiento Campesino de Jujuy (MoCaJu);
Militantes Antirrepresivos de Olavarría;
Colectivo de Militantes por los Derechos Humanos de El Bolsón;
Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos Humanos de Cordoba (CADDHH);
Pájaros en la Cabeza (Santa Fe);
Antirrepresión (Misiones);
Centro Cultural y Social Estación Esperanza (Rafaela).
Adhiere: LIGA SOCIALISTA REVOLUCIONARIA

A 36 años del Golpe de Estado de 1976 convocamos 
a participar de la Marcha que se realizará de Congreso a Plaza de Mayo
La LSR iniciará su actividad en común con CORREPI, en la Plaza Lorea
LA CITA ES A LAS 14.30 en Av. de Mayo y Luis Sáenz Peña
Allí difundiremos, lo más ampliamente posible, los textos que siguen. Para seguir batallando contra la impunidad del pasado y del presente, y para propagandizar el punto de vista de la LSR: TE ESPERAMOS
1976 - 24 de MARZO - 2012
LA MISMA CLASE CAPITALISTA EXPLOTADORA QUE PREPARÓ EL GOLPE E INSTALÓ LA DICTADURA MILITAR, SIGUE EN EL PODER. 
LA MISMA IGLESIA QUE BENDIJO EL GENOCIDIO 
SIGUE FORMANDO PARTE DEL ESTADO.
AYER 3.000ASESINADOS POR LAS 3A 4 30.000 DESAPARECIDOS
HOY: Julio LÓPEZ y Luciano ARRUGA siguen desaparecidos.
Más de 600 mujeres están secuestradas por redes de trata de personas. 
Más de 3.000 jóvenes asesinados desde 1983 por “gatillo fácil” y torturas en comisarías.
AYER Y HOY: 
·  Se garantiza la impunidad para Cavallo, las grandes empresas y los banqueros que vaciaron el país.
·  Sigue la impunidad de los responsables de derrumbes edilicios, o masacres como Cromañón y el FFCC Sarmiento, o crímenes como el del trabajador del Subte D.
·  Vuelven los ajustes.
·  Se persigue, se encarcela, se procesa y se extradita a los trabajadores que luchan, se aplica el Proyecto X y la “ley antiterrorista”...
·  Se reclama por Malvinas, pero se sigue fiel a los dictados de EEUU, la UE y el FMI.
La lucha por los DDHH es una tarea PRESENTE
anticapitalista, antimperialista y por el socialismo


Declaración de la LSR para este 24 de marzo:
1976 - 24 de MARZO - 2012
La misma clase capitalista explotadora
que preparó el golpe
e instaló la dictadura militar
sigue en el poder

3.000 ASESINDOS POR LAS 3A 4 30.000 DESAPARECIDOS
“…Yo espero que en estos cuatro años de mi mandato… hayamos dado vuelta definitivamente esta página trágica de nuestra historia.” (Cristina Fernández, en la inauguración de las sesiones del Congreso, el 1 de marzo de 2011)

El deseo expresado por la Presidenta no se hará realidad, no sólo por el engorroso laberinto procesal de los juicios con los que se aspira a terminar de recomponer la imagen y la moral de las Fuerzas Armadas para fortalecer su papel en la represión interna. Las heridas abiertas por el genocidio siguen abiertas y sangrando, porque se originan en profundas raíces de índole política y social.
    Suele escucharse que la justicia  “llegó tarde” cuando algunos ancianos represores mueren sin ser procesados. Pero Amalia de Fortabat, emblema del empresariado nacional que orquestó el genocidio, también acaba de morir en paz y con honores, y recién unos días después de su muerte la Justicia ordenó investigar al directorio de la empresa Loma Negra, por su rol en la desaparición de los obreros de la fábrica. Lo mismo parece estar esperando “la Noble Ernestina Herrera”.
    Desde el Gobierno se ha puesto de moda hablar de “golpe cívico-militar” pretendiendo contentar a los críticos, explicando que ciertos individuos del empresariado también fueron “cómplices”. Pero de la misma manera que no fueron unos loquitos sueltos los militares que dieron el golpe, tampoco fueron sólo algunos civiles aislados los que apostaron al golpe: fue la gran burguesía en su conjunto.
    Lo que diferencia a las patronales, de los milicos es que ellas siguen teniendo el poder en sus manos y nunca se puso en discusión el carácter genocida de su dominio de clase. De aquí emana la impunidad del genocidio.
    El golpe y la dictadura fueron la respuesta de la clase explotadora que necesitaba transformar la economía del país, para lo cual debía aplastar a la clase obrera que no cesaba de luchar (rosariazo, cordobazos, tucumanazo, rodrigazo…) aun pese a la brutal represión desatada desde el retorno mismo de Perón, con la masacre de Ezeiza en junio de 1973, con la Triple A desde comienzos de 1974 y con los crímenes y las delaciones de la burocracia sindical.
    Ese carácter de clase del golpe y el genocidio queda desdibujado detrás de la confusa definición de “cívico-militar”, como si se tratara de individuos y no de clases sociales e instituciones del Estado, que jamás han sido puestas en el banquillo de los acusados.
    Mientras logre conservar el poder, la burguesía, como clase, sale indemne. Cuando la lucha popular lo impone, las fichas que pierden son las de abajo: sus funcionarios, sus gobiernos, y hasta la forma de los regímenes políticos: dictaduras o democracias.
    Hasta no llegar al hueso y terminar con este retrógrado sistema de explotación y todo su Estado –incluida su Justicia– no habrá manera de empezar a cerrar tamaña herida abierta que ya atraviesa a varias generaciones.

¿Quiénes dieron el golpe e instalaron la dictadura?
En agosto de 1975, las grandes cámaras patronales formaron Apege (Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias). La integraron la Bolsa de Comercio, la Sociedad Rural Argentina, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires (Carbap) y la Unión Industrial Argentina (UIA), el Consejo Empresario Argentino (CEA, presidido por Martínez de Hoz e integrado por Techint, Acindar, Macri, Fortabat, Garovaglio&Zorroaquín, Pescarmona, Bulgheroni, Clarín, La Nación, Arcor, Astra, Celulosa, Bunge y Born, Aluar, Soldati, Gotelli, Fate y Pérez Companc), las Cámaras de la Construcción, de Comercio, de los Bancos, de las Grandes Tiendas, de Supermercados, y sectores escindidos de la Confederación General Económica (CGE)... no faltaba nadie.
    El principal contacto con la Marina era el almirante Emilio Massera, que ya en junio de 1975 había organizado un agasajo que reunió, entre otros, a los ministros de Interior y de Defensa, al presidente de la Suprema Corte, al vicepresidente del Senado y al secretario general de la Presidencia de Isabel Martínez de Perón, la primera presidenta mujer del país, que terminó presa junto a un alto número de dirigentes políticos y sindicales civiles.
    También en agosto de 1975, Videla (jefe del Estado Mayor Conjunto) desplazó al “legalista” general Numa Laplane como comandante en Jefe del Ejército.
    El 18 diciembre de 1975 el brigadier Capellini encabezó un golpe en la Fuerza Aérea que, aunque fallido, dejó como resultado la asunción de Agosti, con lo cual las tres fuerzas quedaron en manos de oficiales golpistas. Y el 24 de diciembre, Videla lanzó un ultimátum donde conminó a la dirigencia política a restablecer el orden del país en un plazo de 90 días, o ellos tomarían las riendas del poder en sus manos.
    El 16 de febrero de 1976, Apege organizó un lock out patronal que se cumplió exitosamente en todo el país, dando la señal de “piedra libre” para el golpe militar, que se dio exactamente a los 90 días anunciados por Videla.
    Las Fuerzas Armadas, el “partido militar” –como solía llamárseles por su peso en la historia política argentina– asaltaron el gobierno civil por expreso pedido del conjunto de la gran burguesía y del imperialismo yanqui, dado que los partidos políticos civiles –el PJ y la UCR– se habían demostrado incapaces de derrotar a la clase obrera (objetivo en el que siguieron colaborando, aportando a la dictadura cerca de 200 y más de 300 intendentes, respectivamente). Y fueron los mayores exponentes de Apege quienes tomaron en forma directa la conducción de los principales ministerios (Martínez de Hoz, Aguado, Alemann y una larga lista).
    Aun en el caso de que hoy se juzgase y condenase a algún dueño o directivo de una gran empresa nacional o extranjera –que siga vivo–, los intereses y las transformaciones antiobreras y antipopulares por los que se dio el golpe, siguen intactos.
    Así lo demuestran, entre muchas otras cosas, la entrega de 900.000 hectáreas de tierras a Benetton en desmedro de los mapuches y otras comunidades –que son brutalmente reprimidas, al igual que los pueblos que se oponen a los contratos para la megaminería depredadora–, el “Proyecto X” de espionaje a los activistas, la “ley antiterrorista” con sus sucesivas modificaciones desde el 2007 hasta hoy, y la reaccionaria conciliación obligatoria que se impone a todos los conflictos laborales a partir de 1976…

Genocidio, impunidad e inseguridad
Los militares cayeron, pero el camino iniciado para adecuar a la Argentina a las necesidades del capitalismo internacional, quedó abierto y se profundizó en los años posteriores, en particular en la década de los 90. Y fue continuado durante el gobierno de la Alianza (UCR-Frepaso) hasta diciembre del 2001, que dejó un saldo de 38 muertos, extendió las concesiones para la explotación de gas y petróleo en Loma La Lata hasta el 2027 y facilitó la fuga de 10.000 millones de dólares una semana antes del “corralito”.
    Todos esos crímenes –económicos y sociales– quedaron al amparo del gobierno de los Kirchner: los bancos que consumaron la estafa fueron subsidiados; Cavallo no está acusado de nada, pese al vaciamiento que realizó durante la dictadura y que reiteró en el 2001; De la Rúa está sobreseído de todas las causas; ni Menem ni Duhalde están presos pese a ser, entre muchas otras cosas, los artífices de la explosión de Río Tercero y de la masacre de Avellaneda; y las concesiones que De la Rúa extendió por decreto hasta el 2027, fueron prorrogadas hasta el 2047 por Néstor Kirchner… Y pese a que se reclama por Malvinas y se proclama que “la Argentina no participará en ninguna guerra”, siguen las tropas argentinas en Haití y se sigue siendo fiel a los dictados de EEUU, la UE y el FMI, más allá de los obvios roces derivados de la crisis económica internacional.
    Es decir, pese al descomunal crecimiento económico de los últimos años y a cierta recuperación salarial –hoy amenazada por la inflación y los aumentos de tarifas–, la sociedad actual es el resultado de todo un proceso de descomposición, que se abonó con sangre, pérdida de conquistas y desocupación.
    A diferencia de “los años de plomo”, hoy se combate la potencial rebeldía juvenil por otros medios. Por un lado, se golpeó a la población empujándola masivamente a la marginalidad mediante la desocupación; y luego se inventó el paco (no es una droga tradicional, sino un veneno artificial) como arma letal para los pobladores marginados en los barrios periféricos, con lo cual se está invisibilizando un verdadero exterminio de jóvenes pobres, de magnitudes que no están contempladas en ninguna estadística. Por otro lado, los informes anuales de Correpi dan cuenta de que más de 3.000 jóvenes han sido asesinados por el “gatillo fácil” o por torturas seguidas de muerte entre 1983 y 2011 (uno cada 28 horas). Y más de 600 mujeres están desaparecidas a manos de redes de trata de personas (como mano de obra esclava, para el negocio de la prostitución o la industria textil).
    Todo esto conforma un cuadro de verdadera inseguridad para la abrumadora mayoría de la población trabajadora y de los barrios pobres. Para no extendernos en una larga enumeración que incluye hechos como el de Cromañón, el último dramático ejemplo, es el de la masacre de Once, donde 700 personas resultaron heridas y 51 murieron por el simple “delito” de haber tomado el tren para ir a trabajar.
    Si lográramos juzgar y condenar a todos y cada uno de los responsables de todos los asesinatos cometidos por el aparato de Estado y las patronales, aunque se amnistiara a todos los presos por delitos menores que hoy pueblan las cárceles, ni así alcanzarían los 26.000 lugares que quedarían vacantes. Entonces sí tendrían que construir más cárceles, como proponen tantos funcionarios… claro que jamás lo harían, ya que serían para encerrarse a sí mismos.

“No están, ni muertos ni vivos. Están desaparecidos”
Esta macabra frase de Videla encierra el otro nudo de la cuestión. La desaparición de personas, jugó un papel de primer orden para la conciencia. A contramano de la “lógica” de toda lucha de clases, la figura del desaparecido negó al luchador vivo, pero también al muerto, y con ello se anticipó y se previno de la posible reacción democrática de la población, y también de la “reivindicación de los mártires”, aquellos que suelen servir como causa de la reorganización, el espíritu y el temple de lucha. Pero nadie puede descansar tranquilo si se le niega el derecho a conocer el destino de sus seres queridos. Y la figura del desaparecido se lo niega.
    El Estado deberá dar cuenta de ello a decenas de miles de personas que desfilan cada 24 de marzo, para lo cual deberá tocar intereses mucho más importantes que el de algunos cientos de militares condenados y algún que otro civil. La Iglesia Católica –milenaria experta en bendecir genocidios, y guardiana celosa de los archivos del proceso militar– es uno de los principales factores de poder que nunca se tocan en la Argentina.
    La existencia de los desaparecidos genera, a la vez, un problema de identidad en el conjunto de la sociedad. No se limita sólo a los más de 400 nietos apropiados que todavía no se han hallado. Pasados más de 30 años, es de suponer que éstos, a su vez, también han sido padres. De esta manera, la cuestión de la identidad se seguirá extendiendo a las generaciones futuras, por lo cual es un problema social sin salida hasta tanto no se logre saber toda la verdad. Lamentablemente, hasta hoy, tampoco los juicios han servido para aportar ni un solo dato que esclarezca el paradero de algún desaparecido.

¿Por qué peleamos?
El periodista Mariano Grondona, ante el desplante de un integrante de HIJOS que se negó a darle la mano tras una entrevista hace más de diez años, reflexionó al cierre de su programa que los militares no contaron con que “los muertos o desaparecidos han dejado sus semillas, las que hoy sudaban odio y venganza”.
    Por el contrario, todo el accionar de los familiares de desaparecidos y de quienes venimos luchando desde hace 36 años –y quienes sin dudas lo seguirán haciendo–, indica que no nos ha movido ni nos mueve ni nos moverá un afán de venganza personal.
    Nos moviliza la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, pilares imprescindibles para construir una sociedad libre, fraterna y solidaria.
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS
 4 Aparición de Julio López y Luciano Arruga 3
4 Basta de persecución política, judicial y extrajudicial a los militantes sindicales y políticos 4 Basta de represión, tortura    y muerte en los barrios populares, comisarías y penales.
4 No a la Ley Antiterrorista 4 No al Proyecto X
4 No a los negocios depredadores del medio ambiente
4 No a los ajustes tarifarios
4 Desmantelamiento de las redes de trata de personas y del narcotráfico, que crecen al amparo de la mafia policial-judicial
Basta de impunidad del Estado genocida de los explotadores, sus gobiernos y los burócratas a su servicio
Que se vayan todos, que no quede ni uno solo. Para que se vayan: hay que echarlos
Año tras año y día tras día: CONCIENCIA, ORGANIZACIÓN Y LUCHA
La vigencia de los Derechos Humanos en América Latina es una pelea PRESENTE anticapitalista, antimperialista y por el socialismo